Cómo corregir las malas acciones de los niños

¿Qué pueden hacer los padres para corregir las malas acciones de los niños? Antes del año, parece inútil decir un potente 'no', para evitar una pequeña travesura de tu bebé, al segundo volverá a realizar la misma acción y más peligrosamente si cabe. ¿Sería bueno esperar o sería mejor corregir y aprovechar toda ocasión, antes de que se agrave el problema? Es lógico pensar que es más fácil corregir una mala conducta puntual, que un mal hábito arraigado.

Cuándo el niño tiene mal comportamiento

Cuándo los niños roban

Una madre me preguntaba qué podía hacer porque se había dado cuenta de que su hijo, ahora ya más mayorcito, robaba. Pues bien, no es raro ver aparecer a tu hijo cuando es pequeño con un juguete y objeto que no le pertenece, porque los niños pequeños no dudan en apropiarse de aquello que les gusta, sin tener en cuenta el perjuicio producido a su dueño y por el desconocimiento de que robar está mal. Estos pequeños 'actos delictivos' serán una excelente excusa para enseñarles las consecuencias de una mala acción.

Debemos tratar con convicción y buenos argumentos estas situaciones y no dejarlas pasar, aunque consideremos que se trata de un objeto sin importancia. No hay que esperar a que la enfermedad sea grave para ir al médico. A los niños tenemos que enseñarles en las cosas pequeñas, en el día a día, así seremos eficaces también en cosas de más importancia. No debemos desaprovechar ninguna ocasión para educarles.

Aunque es un tema bastante tabú, una conocida mía me contó algo que le pasó cuando contaba con unos 8 ó 9 años aproximadamente: llevada por la mala influencia de una amiga, entraron en unos grandes almacenes y no dudaron en agenciarse algunas fruslerías de chicas de poco valor. Era la primera vez que se le había ocurrido hacer una cosa así, pero a partir de aquel día también fue la última. En esta ocasión, el jefe de seguridad ejerció las veces de educador y lo hizo muy bien, a mi parecer. Según le contó a su madre luego, las llevó a unas oficinas y allí les realizó unas cuantas preguntas y las informó sobre lo que les pasaría, dijo algo así como: 'Os llevaré a la comisaría de policía más cercana y allí quedarán registrados para siempre vuestros nombres como ladronas'.

Consiguió intimidarlas y que se dieran cuenta de las consecuencias que les traería un acto como robar. Mientras lloraban angustiadas, arrepentidas de su acción, el responsable de seguridad las tranquilizó diciendo que las dejaría ir, siempre y cuando confesaran a sus padres lo que había pasado. Así lo hicieron, y supongo que aquel episodio de sus vidas habrá quedado grabado en su memoria para siempre.

¡Todos nos equivocamos alguna vez! Pero, ¿qué hubiera ocurrido si nadie hubiera puesto freno a esta acción? No lo sabemos, pero cabe pensar que podrían haber creído que podrían seguir haciéndolo sin consecuencias. Pues como decía mi madre, hay que enderezar y ponerle guías a los hijos cuando todavía son 'arbolitos tiernos', porque una vez que se hacen 'leñoso', es poco probable que se les pueda enderezar.

Patro Gabaldón. GuiaInfantil.com