Educar a los niños para una sexualidad sana

El bebé desde muy pronto empieza a tomar conciencia de su propio ser, como individuo diferente a su madre, por ello a las pocas semanas queda hipnotizado mirando sus propias manitas y se las lleva a la boca con fruición, asimismo el conocimiento de su sexualidad comienza normalmente a partir de los dos años de edad, momento en el que empiezan a comparar y observar sus diferencias anatómicas con el otro sexo y a tener curiosidad por sus genitales.

El sexo está presente desde el nacimiento y es frecuente que tanto a niños como a niñas les interese y les llame la atención el pecho de su madre o el pene de su padre. Es muy normal que, así como hacían con sus manos, quieran explorar sus genitales, especialmente cuando empiezan a tener interés por el pipí y la caca.

Pautas para educar a los niños en la sexualidad

Sexualidad sana desde la infancia

- La masturbación es muy común entre los niños. Los niños, a veces, empiezan a tocar sus genitales a los 18 meses de edad, tendencia que se estabiliza cuando los niños llegan a los 3 ó 5 años y luego disminuye en frecuencia hasta la pubertad. Los niños se masturban por placer, para tranquilizarse, o simplemente para explorarse, acto que parte de la curiosidad natural que sienten por su cuerpo.

Podemos tener distintas formas de proceder, pero desde luego no debemos echarnos las manos a la cabeza si nuestro hijo descubre el placer de manipular sus órganos sexuales, ni pensar que es anormal para un niño tan pequeño. Nuestra actitud debe ser natural y relajada, sin que el niño asocie el acto de descubrimiento o disfrute de sus genitales con algo negativo o prohibido.

- Dependiendo de la edad podremos hablarle más o menos claramente sobre aspectos sexuales, pero lo fundamental es controlar y vigilar que el niño no se obsesione con el tema. Los niños no deben anticipar etapas de desarrollo, así que, sin nervios, debemos ofrecer opciones de entretenimiento, y otras vías de disfrute y de relajación para el niño.

- Además debemos enseñarles correctos hábitos de higiene con sus genitales (evitar que los manipulen con las manos sucias, protegerlos con ropa interior en todo momento y enseñarles progresivamente a preservar su intimidad: ir al baño, vestirse después del baño y no mostrar los genitales cuando son ya algo mayorcitos.

- l respeto hacia la intimidad de los otros también es importante: el niño debe respetar el cuerpo de los otros, sean mayores o pequeños. El toqueteo y la exploración propias son normales, pero deben entender que eso es parte de su intimidad y no debe hacerlo extensible a otros niños.

- Algo fundamental es que los niños no tengan influencias externas, que les lleven a intentar imitar conductas sexuales adultas, jamás debemos dejar que un niño pueda ver imágenes pornográficas o aquellas para las que no estén preparados psicológicamente y que muestran una sexualidad impulsiva y falta de afectos.

- Para una sexualidad sana debemos hacerles entender que el comportamiento sexual es una muestra de amor excelsa y única entre los mayores (los besos, los abrazos u otras muestras de cariño entre papá y mamá es la consecuencia natural de que se quieren).

- En cualquier caso deberíamos evitar que muestren obsesión por experimentar con su propio sexo, ya que muchas veces es un reflejo de su impulsividad o de que el niño está viviendo situaciones de tensiones o soledad.

Patro Gabaldón