¿Qué es la Huelga de lactancia?
¿Habéis oído alguna vez lo de que el bebé hace huelga de lactancia? Un día puede que tu bebé se niegue rotundamente a mamar y te preguntarás entonces por qué empieza a rechazar tu leche, ¿habré comido algo que ha cambiado el sabor de la leche, le dolerá la tripa, estará enfermo? No sabemos bien qué sucede, pero lo que está claro es que nuestro bebé nos está diciendo que algo no va bien.
Aunque en ocasiones es el niño es el que toma la iniciativa para el
destete, es poco probable que lo haga de una manera tan repentina, a no ser que ya sus tomas sean muy limitadas. Especialmente, cuando existe todavía
lactancia exclusiva, debemos de intentar saber qué es lo que está pasando y tomar las medidas oportunas para restablecer de nuevo la lactancia.

Mi amiga María, empezó a sospechar que podía estar
de nuevo embarazada, cuando su pequeña empezó a rechazar inusualmente el pecho. Los bebés experimentan y son sensibles a los cambios que se pueden producirse en la
leche materna, en el ambiente y en su cuerpo o en el de su mamá; pero su negativa a mamar no debe suponer necesariamente un
destete definitivo, hay que buscar el posible problema, mantener la calma e insistir en ofrecer el pecho al bebé. Mientras se reinicia la lactancia, la madre debe extraerse la leche para no bajar la producción y liberar los conductos mamarios, quizás el bebé la quiera tomar en vaso
cuchara.
El rechazo del bebé al pecho suele durar entorno a 2 ó 4 días y puede producirse por diferentes causas:
-Enfermedad o molestia del niño:
catarro, dolor de boca,
otitis, etc.
-Ambiente: Tensión o
inseguridad de la madre, distracciones (especialmente en los mayores de
4 meses), nerviosismo, ruidos fuertes,
temores (algo que le asuste) o cambios de rutina.
-Sensibilidad del niño ante un alimento o sustancia que haya tomado la madre: algunos alimentos muy especiados o fuertes pueden modificar el sabor habitual de la leche. También el gusto del bebé puede verse alterado por el
olor desodorantes, colonias o jabones empleados por la madre.
-Cambios en la
producción de leche por menstruación o
embarazo.
Con mucha paciencia, intentando solucionar problemas e insistiendo, podemos persuadir a nuestro bebé para que acepte de nuevo el pecho, y nosotras y nuestros hijos puedan seguir
beneficiándose de la lactancia materna. Para conseguirlo, podemos adoptar algunas medidas:
-Tratar enfermedades o aspirar mucosidades antes de la alimentación.
-Proporcionar un
ambiente tranquilo, silencioso y cálido. Podemos aprovechar momentos el que el bebé esté adormilado o relajado (después del baño o masaje).
-Adoptar diferentes
posiciones para amamantar, para conocer las posibles preferencias del bebé.
-Tranquilizar, balancear, acariciar y proporcionar bienestar en el momento de ofrecerle el pecho.
-Establecer vínculos:
dormir,
bañarse o
jugar juntos.
Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com