Bebé dado por muerto despierta en los brazos de su madre

Para los creyentes, como es el caso de los padres de Jamie Ogg, este hecho es indudablemente un milagro. Tener a su bebé en brazos, respirando y rebosando vida por todos los lados, es algo a lo que ellos no esperaban cuando los médicos, apenas dos horas antes, lo dieron por muerto después de que el bebé naciera prematuramente a los siete meses de gestación y sin dar señales de vida.

Me pregunto qué puede ser mejor para un bebé recién nacido que el calor de los brazos de su madre, el contacto con su piel, el escuchar la voz y los latidos de su corazón, sentir su amor… pues fue en medio a estas circunstancias que Jamie volvió a la vida. Cuando sus padres, una pareja joven australiana, supieron por los médicos que su bebé prematurono daba señales de vida, quisieron dar al pequeño su primer y último abrazo. Apenas dos horas después, mientras aún recibía las caricias de su mamá, el bebé empezó a moverse y a dar signos de vida.

Bebé prematuro dado por muerto vuelve a la vida

Durante las horas que estuvo acariciando a su bebé, la madre no dejó de hablarle sobre cuál era su nombre, que él tenía una hermanita, que lo quería y deseaba hacer con él muchas cosas. La madre llegó a ofrecerle leche materna con el dedo. Tras ese contacto, el bebé comenzó a respirar con regularidad, a mover la cabeza y a abrir los ojos para asombro de todos, incluso de una enfermera que atribuía al principio los movimientos del bebé a un reflejo. Aparte de sentirse enormemente agradecido a Dios por esta bendición, el padre reconoce que el impulso instintivo de su mujer fue lo que devolvió la vida a su hijo. Si ella no hubiese hecho eso, probablemente Jamie no estaría aquí. Para la ciencia, este hecho confirma la eficacia del método canguro que está siendo utilizado en algunos hospitales principalmente en el tratamiento de los bebés prematuros.

Este método permite que la madre esté todo el tiempo con su bebé en brazos, en lugar de dejarlo en una incubadora, y que incluso lo alimente con leche materna. Con su aplicación, se observa que tanto la frecuencia cardíaca, como la oxigenación y otros parámetros fisiológicos del bebé se mantienen dentro de las medidas normales. Lo que hasta ahora no contemplaban los médicos es que el método también funcionase con los bebés dados por muertos. Hechos como este sólo confirman la teoría de que el amor de una madre puede generar no solo a un bebé como también a verdaderos milagros…

Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com