La comida en los cuentos para niños

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Ayer leí un interesante artículo que hablaba de la comida en los cuentos para niños con motivo de la publicación del libro 'La gastronomía en los cuentos infantiles' de Julio Vallés. El reportaje trataba el tema de cómo la alimentación en los relatos para niños muchas veces servía como castigo o como premio.

Este es el caso de la manzana en el cuento de Blancanieves, la sopa en los cómics de Mafalda, el chocolate de la fábrica de Willy Wonka o la casita de chocolate de Hansel y Gretel.

Alimentos y comidas en los cuentos infantiles

Caperucita come manzana

Quizás hayan pasado desapercibidos muchas veces para nosotros, pero, ¿qué sería del cuento de Caperucita Roja sin su cestita?, ¿cómo sabrían los osos que Ricitos de Oro había entrado en su casa si no se hubiese tomado su sopa? o ¿cómo habría sido capaz de crecer Alicia si no se hubiese comido los pasteles el País de las Maravillas?

Los cuentos infantiles están repletos de referencias gastronómicas, a mi mente llegan ahora los relatos de Enyd Blyton. Los siete secretos y Los cinco eran un grupo de niños que vivían innumerables aventuras, pero nunca salían de excursión sin proveerse bien de comida. Las tartas de grosella, emparedados de carne y sándwiches de todos los tipos ocupaban páginas enteras en estos libros y hacían que muchos asaltáramos la despensa en busca de deliciosas galletas.

Las habichuelas mágicas llevaban a su protagonista a un castillo mágico donde vivía un malvado gigante. La hormiga se pasaba el verano llevando provisiones a su casita mientras la cigarra pasaba las horas sin hacer nada. En realidad, los cuentos infantiles enseñan a los niños sobre la comida, casi sin que se den cuenta. Hay cuentos que pueden despertar el apetito de los niños y otros, en cambio, contribuyen a que los pequeños consideren algunos alimentos como sus “enemigos”. En cualquier caso, los cuentos siempre enseñan algo, por ello son tan importantes desde la infancia.