El vínculo afectivo del bebé, más que un Derecho

El afecto, el cariño y la seguridad moral y material son fundamentales para el desarrollo emocional, social e intelectual de los niños. Desde su nacimiento, el vínculo afectivo que los padres establecen con su bebé es tan importante, que está contemplado como un derecho fundamental en la Declaración de los Derechos del niño, que el día 20 de noviembre celebra su aniversario.

El artículo 6 de dicha declaración sostiene que el niño, para el pleno desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia.

Las consecuencias de la falta de afecto en el bebé

El vínculo afectivo del bebé

Y es la falta de afecto y cariño puede retrasar el desarrollo normal de los niños. En relación a este tema, recuerdo el impacto que me produjo la lectura de un estudio, un trabajo que se había realizado con los bebés, que se habían quedado sin padres tras la Segunda Guerra Mundial. En todos los bebés huérfanos, que fueron acogidos por los servicios de los diferentes Estados, se detectó el mismo problema, un retraso en el desarrollo psicomotor que afectaba sobre todo al habla. 

Aunque todos estos bebés tenían cubiertas sus necesidades básicas de alimento y cobijo, carecían de una persona que estableciera con ellos una relación especial de cariño, afecto y comunicación, ya que las enfermeras y cuidadoras de estos bebés apenas tenían tiempo para atender a todos los bebés y menos para dedicar tiempo a cada uno de ellos, como lo haría una madre.

El retraso en el lenguaje fue el signo más evidente de esa falta de apego, cariño y vínculo afectivo. Y es que no hay nada mejor para crecer con seguridad que el cariño materno y paterno. Nada comparable a esa manera de querer, que todos tenemos tan presente en la vida. Por eso, es un derecho fundamental del niño, que siempre que sea posible, se debe proteger que los pequeños crezcan al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres. La falta de cariño y de afecto, también produce un grado importante de estrés y ansiedad en los niños, y dificulta su aprendizaje.

Marisol Nuevo.