Papá y mamá: piezas fundamentales para el juego de los niños

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Jugar, a mi entender, es mucho más que dar un juguete a los niños y a que jueguen y que disfruten con ello. El juego es una vía de expresión de emociones y de sentimientos, que permite a padres e hijos conocerse mejor, dialogar y crear lazos más cercanos y afectivos.

¿Qué mejores juguetes pueden tener los hijos que sus padres y qué mejor regocijo pueden tener los padres con sus hijos?

Jugar con sus padres: mejor juguete para los niños

Padre juega con niño

La Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI), defiende que al jugar con los hijos, los padres están estimulando su iniciativa y abriendo puertas a su imaginación creadora, tan necesaria para conocerse a si mismo y al mundo que les rodea.

Además de ser el juego una necesidad biológica y fisiológica para los niños así como para la familia, el juego también despierta algunos aprendizajes:

- Enriquecen la relación de los niños con los demás

- Enseñan a perder y a ganar a los niños.

- Educan en valores, como compartir, esperar, tolerar, tener paciencia, saber comprender…, a los niños.

- Moldea su personalidad y carácter.

- Sociabiliza a los niños. Les ayudan a entender que no están solos.

- Transmite cultura y tradiciones a los niños.

- Refuerza y motiva algunas actitudes y conciencias sociales

- Ayuda a los niños a expresar sus sentimientos y emociones.

El papá y la mamá son los mejores juguetes para los hijos, especialmente cuando ellos son muy pequeños, cuando aún no saben jugar con otros iguales. Es la mamá y el papá, los primeros en jugar con su bebé. Son los que le balancean, los que aparecen y desaparecen (cucu-tras), los que palmotean, cantan, acunan, manotean, y juegan con sus hijos. Así que la próxima vez que juegues con tu hijo, hazlo de verdad, con ganas e ilusión, aunque sea por unos cuantos minutos.