Papá y mamá: piezas fundamentales para el juego de los niños

Jugar, a mi entender, es mucho más que dar un juguete a los niños y a que jueguen y que disfruten con ello. El juego es una vía de expresión de emociones y de sentimientos, que permite a padres e hijos conocerse mejor, dialogar y crear lazos más cercanos y afectivos. ¿Qué mejores juguetes pueden tener los hijos que sus padres y qué mejor regocijo pueden tener los padres con sus hijos?

Jugar con sus padres: mejor juguete para los niños

Día Mundial del Juego. Una reflexión sobre el juego con los niños

La Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI), coincidiendo con el Día Internacional del Juego que se celebra el 28 de Mayo, destaca que al jugar con los hijos, los padres están estimulando su iniciativa y abriendo puertas a su imaginación creadora, tan necesaria para conocerse a si mismo y al mundo que les rodea.

Además de ser el juego una necesidad biológica y fisiológica para los niños así como para la familia, el juego también despierta algunos aprendizajes:

- Enriquecen la relación de los niños con los demás

- Enseñan a perder y a ganar a los niños.

- Educan en valores, como compartir, esperar, tolerar, tener paciencia, saber comprender…, a los niños.

- Moldea su personalidad y carácter.

- Sociabiliza a los niños. Les ayudan a entender que no están solos.

- Transmite cultura y tradiciones a los niños.

- Refuerza y motiva algunas actitudes y conciencias sociales

- Ayuda a los niños a expresar sus sentimientos y emociones.

El papá y la mamá son los mejores juguetes para los hijos, especialmente cuando ellos son muy pequeños, cuando aún no saben jugar con otros iguales. Es la mamá y el papá, los primeros en jugar con su bebé. Son los que le balancean, los que aparecen y desaparecen (cucu-tras), los que palmotean, cantan, acunan, manotean, y juegan con sus hijos. Así que la próxima vez que juegues con tu hijo, hazlo de verdad, con ganas e ilusión, aunque sea por unos cuantos minutos.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com