Jugar en la calle, lo mejor del verano para los niños

El verano es la mejor época del año para promover el juego en la calle entre los niños. El juego tradicional basado en correr, saltar, moverse... está recomendado por los médicos y tiene múltiples beneficios para los niños. No sólo es divertido y entretenido para ellos, sino que además aprenden a ser sociables, a respetar normas  y hacen ejercicio. En definitiva, tiene beneficios físicos, sociológicos y psicológicos.

Moverse, lo más divertido del verano infantil

Jugar en la calle en verano

Y es que la vida sedentaria está alcanzando también a los niños, los más pequeños de la casa. Cuando no están en el colegio dedican buena parte de su tiempo de ocio a pasar el rato con los juguetes electrónicos, que requieren que el niño esté sentado. Este sendentarismo, entendido como estilo de vida, es lo que ha desencadenado un índice de sobrepeso alarmante entre la población infantil.

Por este motivo, el Observatorio del Juego Infantil (OJI) acaba de lanzar un mensaje a los padres: que organicen adecuadamente el tiempo de sus hijos aportándoles más espacio para jugar y, además, apostar por el juego físico. El verano es la época idónea para ello, ya que los más pequeños disponen de más tiempo libre para jugar y pueden utilizar los juguetes que no han podido disfrutar durante el invierno debido a la falta de tiempo y al espacio para jugar. Para conseguir este objetivo, es necesario habituar a los niños desde pequeños a jugar durante horas y acostumbrarles a compartir sus juegos con compañeros, ya que el juego infantil dentro de casa suele comportar poco gasto energético.

Resulta sorprendente pensar que se trata de recuperar lo que otras generaciones ya hemos tenido. En este caso, volver atrás es positivo y los padres tenemos la tarea de promover el juego tradicional entre nuestros hijos y sus amigos. El hecho de correr, saltar, perseguirse, esquivar obstáculos, montar en bicicleta, monopatín, patinete o patines, jugar a la rayuela, al baloncesto o al fútbol, o los juegos como el escondite, el pañuelo, el pilla pilla, la liebre, entre otros, mejoran y aumentan su actividad física, y comporta una mayor socialización entre la población infantil. Otros juegos que podrían usar los niños este verano son la pelota, la comba o los juegos gigantes, como el parchís de suelo, que recientemente premiado como mejor juego del verano en el festival del juguete.

Marisol Nuevo.