Nos cuenta una madre que ella tiene dos hijas, una de 4 años y otra de 8 meses. Desde que la pequeña nació, su hija mayor cambió de comportamiento. Pasó de ser una niña dócil y de buen carácter para tener un carácter bastante rebelde. Se ha vuelto desobediente, agresiva, voluntariosa, y que hace todo lo posible, dentro de lo malo, para llamar su atención. Esta madre, como muchas que escribieron al nuestro consultorio, no sabe qué hacer para controlar esta situación. Cuál debe ser su actitud con la pequeña y con la mayor para que ninguna de las dos se sienta diferenciadas.
Celos es una reacción natural
Los celos son celos iguales independientemente de la edad. Y con los celos entre hermanos pasa lo mismo. El sentir celos es una reacción natural. Imagínate sí un día tu marido o tu esposa te dice que vendrá una otra persona a vivir con vosotros. Que a partir de ahora no seréis dos y sí tres. Y que además te consuela diciendo que será más divertido que tengas otra persona con quien compartir y disfrutar de la compañía. ¿Qué harías? Creo que nadie dudaría de la reacción que tendría, ¿verdad? Pues eso es lo que dicen los padres a sus hijos cuando este esta a punto de tener un hermanito. Que el pequeño jugará con él, que se llevarán de maravilla... El pobre vive maravillosamente con sus papás, con las atenciones centradas en él, todo el cariño, todo el cuidado, toda la dedicación, y de repente, ¡ZAS! Todo empieza a cambiar...
Al nacer el segundo hermano, los celos del mayor son inevitables. Aparece en los niños sobretodo cuando creen que van a perder el cariño de sus padres. Es muy difícil dejar de ser el sol para ser una estrella más en el Universo de su casa.