Bebés de madres obesas

Existe un mayor riesgo de defectos congénitos en los bebés de madres obesas

Las mujeres obesas no sólo tienen más probabilidades de que sus hijos tengan problemas de peso, sino que, según el más completo estudio realizado sobre el tema, los bebés de madres obesas tienen una mayor probabilidad de presentar algunas malformaciones congénitas.

El estudio desvela aspectos muy alarmantes respecto a este tema, como son que las mamás obesas tienen más frecuentemente bebés que presentan enfermedades congénitas como son la espina bífida, ciertas hernias o defectos en las extremidades.

Un estudio revela mayores problemas congénitos para bebés de madres obesas

Los bebés de madres obesas tienen más enfermedades congénicas

"Éste es el primer estudio poblacional a gran escala que ha examinado la obesidad antes del embarazo y una serie de problemas estructurales de nacimiento", explican los investigadores en el último número de la revista 'Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine'. Hasta el momento, se había relacionado el exceso de peso con complicaciones en el embarazo e, incluso, con ciertas malformaciones, aunque no se trataba de estudios concluyentes.El problema es que en estos trabajos se analizaba un número muy pequeño de niños con problemas, así que resultaba difícil medir el riesgo que suponía el peso de la madre.

En el nuevo trabajo, los autores han analizado un total de 14.300 nacimientos, procedentes de una gran base de datos que está registrando defectos congénitos en ocho estados, el llamado Estudio Nacional de Prevención de Defectos de Nacimiento. Entre 1997 y 2002, esta investigación ha almacenado toda la información sobre 10.249 bebés con defectos congénitos y, a modo de comparación, los de 4.065 niños sanos. Al comparar el peso de las madres antes de quedarse embarazadas, los autores han visto que el hecho de que la progenitora fuese obesa se relacionaba con siete defectos congénitos de los 16 analizados.

Fundamentalmente, las mujeres obesas tenían el doble de probabilidades de tener un niño con espina bífida, un defecto del tubo neural que se registra en uno de cada 1.000 nacimientos. Aunque en menor medida, otros seis defectos estaban asociados también a la obesidad materna: defectos cardíacos, atresia anorrectal (la abertura del ano está obstruida), hipospadias (malformación de la uretra), defectos en las extremidades (acortamiento o falta de dedos, piernas o brazos), hernia diafragmática (los órganos abdominales 'migran' a la cavidad torácica) y onfalocele (otro tipo de hernia). Como en estos cuatro últimos problemas nunca se había visto tal relación, los autores sostienen que "estas asociaciones deberían ser interpretadas con precaución hasta que sean confirmadas por estudios adicionales".

Las madres con sobrepeso (sin llegar a ser obesas) también tenían más probabilidades de tener hijos con defectos cardíacos, hipospadias y onfalocele. Por el contrario, la gastroquisis (otra hernia, similar al onfalocele) era más frecuente entre las madres de bajo peso. Aunque por el momento se desconocen las causas de estos hallazgos, los autores creen que podría tener relación con el control de la glucosa. "Un mecanismo similar al que se produce en las mujeres con diabetes puede ser responsable de las asociaciones observadas entre la obesidad materna y ciertos defectos de nacimiento", escriben los investigadores.

A raíz de estos resultados, los editorialistas de 'Archives' prevén que los bebés de madres obesas corren mucho más peligro que el resto de la población y que, "con la actual epidemia de obesidad, estos hallazgos pueden ser precursores de una mayor prevalencia de defectos congénitos en el futuro".