Por qué sí y por qué no comer piña durante el embarazo

Beneficios de que la mujer embarazada consuma esta fruta

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Durante el embarazo son numerosos los consejos que la mujer recibe de amigos, familiares, e ¡incluso de extraños! Todo el mundo parece saber qué es lo mejor para ella y para el bebé que lleva dentro, aunque lamentablemente no todas las informaciones que reciba sean ciertas y muchas de ellas, además, no tengan evidencia científica que las respalde. Por ejemplo, la piña es uno de los alimentos que, según las malas lenguas, está prohibido durante el embarazo, ¿qué hay de cierto en esta recomendación? ¿el consumo de piña para el bebé y la mujer embarazada es peligroso? ¡Salgamos de dudas! 

¿Es bueno comer piña durante el embarazo? 

comer piña durante el embarazo

La parte cierta de esta recomendación, la que tiene base científica, es que la piña fresca contiene una enzima conocida como bromelina, pero solo la piña fresca, ya que cualquier tratamiento térmico la destruye, incluyendo el tratamiento al que se somete la piña previo a su enlatado.

En diversos estudios científicos, la bromelina ha mostrado efectos madurativos en la cérvix, además de estimular la producción de prostaglandinas, por lo que, en teoría, la piña tendría la capacidad de inducir y acelerar el parto. Adicionalmente, y según estos estudios, en las primeras semanas del embarazo, la bromelina podría provocar abortos al producir contracciones en el útero de la mujer.

Sin embargo, y aquí viene la información que no apoya su prohibición durante el embarazo, aunque el efecto de la bromelina fuera real, la cantidad de esta enzima que contiene la piña es tan insignificante que habría que consumir cantidades increíblemente elevadas de la fruta para que la bromelina tuviese efecto alguno sobre la maduración de la cérvix o iniciase contracciones uterinas.

Adicionalmente, la bromelina se encuentra mayoritariamente en el corazón de la piña, algo que no suele consumirse, mientras que la carne contiene un porcentaje minúsculo del total que contiene la fruta. 

Si bien es cierto que un consumo normal de piña es totalmente seguro durante el embarazo, las pastillas de bromelina concentrada, recomendadas en ocasiones para desencadenar el parto, no deben usarse como suplemento al final del embarazo, dada su capacidad para romper ciertas proteínas en la sangre que podrían desencadenar un sangrado anormal y excesivo durante el parto.

Beneficios para el bebé y la mujer de comer piña durante el embarazo

comer piña durante el embarazo

Durante el embarazo, el consumo normal de piña fresca (no más de 2 rodajas al día) presenta beneficios nutricionales para la mamá y el bebé: 

- Para empezar, la piña es fuente de vitamina C (dependiendo de su estado de maduración, una ración de piña puede llegar a cubrir las necesidades diarias de vitamina C en la mujer embarazada), que mejora el funcionamiento del sistema inmunitario y contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo o el envejecimiento celular. Además, la vitamina C contribuye a la formación de colágeno, necesario para la formación de estructuras en el feto y su correcto crecimiento.

- Es también fuente de yodo, mineral de gran importancia durante el embarazo y la lactancia, ya que ayuda al correcto funcionamiento de la glándula tiroides y a la producción de hormonas tiroideas y participa en el desarrollo neurológico del feto, a la vez que contribuye al metabolismo energético normal, metabolismo que en el embarazo puede verse afectado.

- La piña aporta también vitaminas del grupo B, incluyendo el ácido fólico, y otros minerales como magnesio, manganeso y potasio.

- Entre otros beneficios durante el embarazo, la piña ayuda a prevenir la retención de líquidos, situación frecuente y muy incómoda que la mujer embarazada sufre sobre todo al alcanzar el último trimestre del embarazo.

- Disminuye la presión arterial, pudiendo prevenir la aparición de hipertensión gestacional y pre-eclampsia, que, si bien controladas de cerca, no son necesariamente graves, podrían llegar a serlo tanto para la madre como para el bebé. 

- Ayuda a prevenir el estreñimiento gracias a su contenido en agua y su aporte de fibra.

- Curiosamente, la presencia en la piña de vitamina B6 podría resultar útil para aliviar las náuseas matutinas que frecuentemente aparecen en el primer trimestre del embarazo.

Por último, hay que señalar que la piña enlatada, aunque conserva algunos micronutrientes de la piña fresca (a excepción de la bromelina), se encuentra bañada en almíbar, que, dado su contenido en azúcares sencillos la hace mucho más calórica que la piña fresca. Por este motivo debe consumirse con moderación durante el embarazo.

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