Hasta cuándo dar el pecho al bebé por la noche, la gran duda de las madres lactantes

Las tomas nocturnas tienen un montón de beneficios para la madre lactante y para el niño

Andrea Cardozo

Las madres lactantes encuentran en el momento de dar el pecho un espacio para disfrutar de su pequeño y de fortalecer ese vínculo tan especial que se crea entre ellos desde el momento de la concepción. Pero pasados los meses y tras acumular horas de sueño y cansancio, la madre necesita y pide descansar, de ahí que muchas mujeres me hagan la misma pregunta: ¿Hasta cuándo las tomas nocturnas? Hoy hablaremos de la lactancia prolongando y la lactancia por la noche.

Ofrecerle tomas nocturnas al bebé, ¿hasta cuándo? 

hasta cuándo dar el pecho por la noche

Ya conocemos lo importante que son las tomas nocturnas y los beneficios que reciben tanto la mamá como el bebé a través de la realización de este acto (regula del sueño, eleva la producción de oxitocina, evita obstrucciones de las mamás...), sin embargo, una duda frecuente de las madres en la consulta pediátrica a partir de que es niño cumple los seis mese de edad es hasta cuándo es 'normal' que el bebé despierte de noche una o varias veces para comer del pecho. 

Aunque las estadísticas indican que la mayoría de los bebés despiertan durante la noche casi hasta los 2 o 3 años de edad, no puede considerarse esto como una norma para las tomas nocturnas, porque por lo general la pauta la va marcando el bebé y sus necesidades.

Algunos estudios indican una mayor probabilidad del abandono de las tomas nocturnas entre el tercero y el sexto mes de vida del bebé, más por decisión de la madre que por falta de deseo del bebé, asociado principalmente al retorno de la madre a las actividades laborales fuera del hogar. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el bebé debe ser alimentado cuando él lo requiera y no debe interrumpirse este proceso en las noches, aún cuando las mamitas se sientan cansadas de sus actividades diarias.

Recordemos que las tomas nocturnas evitan pérdida de peso en el bebé, ya que ayudan a suministrar la carga calórica requerida, además de que largos períodos de ayuno pueden ocasionarle hipoglucemias. Así mismo, la falta de succión en las noches podrá ocasionar que disminuya la producción de leche, repercutiendo en las tomas del bebé durante el día siguiente.

La paciencia, el amor y el respeto al ritmo propio de tu bebé son algunas de las claves para sobrellevar esta etapa. A medida que va creciendo su estómago, se va espaciando su demanda de alimento. Si el bebé tiene una toma abundante entre 10 y 11 de la noche, puede que despierte solo para una toma nocturna, todo depende de la edad.

Cerca del año de edad, es muy probable que el bebé ya no demande alimentación nocturna, aunque eso no signifique que se siga despertando alguna vez entre las 12 de la noche y las 6 de la mañana solicitando la atención de mamá. En estos casos puede utilizar el pecho para relajarse y conciliar nuevamente el sueño, sin hacer una toma completa, lo cual NO es razón para considerar que el bebé ya no la necesita y debamos suspenderla.

Incluso pasado el año de edad, algunos niños pueden tener despertares nocturnos en busca o no de alimento, por lo que la vinculación afectiva madre – hijo durante la lactancia, permitirá ir conociendo las necesidades del bebé quien, como hemos visto, llegó para traer felicidad marcando su propio ritmo.