La peligrosa moda de dar gominolas de suplementos vitamínicos a niños

Alarma ante el excesivo consumo de vitamina A en la infancia

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

La utilización de suplementos vitamínicos sin recomendación médica está totalmente contraindicada. Además, en el caso de los niños, no supone un beneficio sino que todo lo contrario, puede llegar a ser contraproducente. Descubre la peligrosa moda de dar gominolas de suplementos vitamínicos a niños que está creciendo en muchos países en los últimos meses. 

Alarmantes datos sobre el consumo de suplementos vitamínicos a niños 

peligrosa moda de dar gominolas de suplementos vitamínicos a niños

Esta tendencia está haciendo que, en algunos países, se haya dado incluso ya la voz de alarma ya que estos complejos vitamínicos, atractivos para los niños, de fácil acceso y que pueden adquirirse sin ningún tipo de receta incluso en los supermercados, han propiciado casos, crecientes en número, de sobredosis accidentales. Según los estudios consultados, algunos de estos casos de sobredosis de vitaminas resultaron tras la ingesta de entre 100 y 150 unidades –gominolas- en un periodo de 3-5 días en menores de 10 años.

La vitamina A es una de las más peligrosas a la hora de consumir en exceso, tanto durante la infancia como la adolescencia, e incluso en el embarazo, pudiendo afectar seriamente al desarrollo del feto. Además, la vitamina A es una vitamina liposoluble, y por tanto, su tendencia es a acumularse en el organismo, tanto en el hígado como en el tejido adiposo, ya que resulta complicada su eliminación, lo cual es un agravante a tener en cuenta a la hora de decidir suplementar la dieta de nuestros pequeños con suplementos vitamínicos innecesarios.

La vitamina A puede encontrarse en varias formas en los alimentos, como tal vitamina A, o como aquellos precursores capaces de generarla en el organismo, como los carotenoides o el retinol. Sin embargo, en los suplementos vitamínicos, es el retinol o compuestos derivados del mismo los que suponen el grueso del aporte de vitamina A, particularmente en el formato que se utiliza para los suplementos infantiles. 

En los estudios realizados con este tipo de suplementos vitamínicos, formato gominola, comprimido masticable o chicle, administrados en la infancia, se han puesto de manifiesto varios resultados tremendamente reveladores:

- El consumo de suplementos vitamínicos que incluyen vitamina A en forma de retinol o derivados del mismo produce un aumento de los valores circulantes (en sangre o plasma) de esta vitamina que perduran varias semanas tras la ingesta, aumentando el riesgo de que los efectos de la hipervitaminosis se conviertan en permanentes. Es necesario, en situaciones en las que se ha producido una ingesta excesiva de estos suplementos, adoptar medidas dietéticas para reducir las cantidades de vitamina A circulantes, mediante la alimentación libre –en la medida que esto es posible- de vitamina A.

- Aunque no necesariamente todos los niños desarrollan síntomas clínicos típicos de hipervitaminosis, existe la posibilidad, en las semanas e incluso meses en los que los niveles de retinol en sangre se mantienen elevados, de que el niño desarrolle complicaciones gastrointestinales, renales o neurológicas temporales o permanentes.

- Si bien la vitamina A es necesaria para la salud, en dosis extremadamente elevadas puede resultar letal. La dosis letal de vitamina A es muy elevada, totalmente imposible de alcanzar con la dieta, ni aún consumiendo grandes cantidades de alimentos que la contengan. Sin embargo, la aparición de complicaciones derivadas de su ingesta excesiva se han descrito en niveles mucho más bajos, y muy fáciles de alcanzar, con la ingesta de estos suplementos.

- Los complejos vitamínicos en los que la vitamina A se vehiculiza en formatos hidrofílicos, emulsiones o simplemente en formato sólido, como es el caso de las versiones infantiles, consiguen una absorción del retinol o sus derivados hasta 10 veces superior a la que se consigue con formatos liposolubles (vehiculizada en aceite u otro compuesto oleoso), aumentando potencialmente la toxicidad del suplemento vitamínico.

Para concluir, según los estudios consultados, administrar de manera intermitente o no continuada dosis elevadas de vitamina A en menores con deficiencias probables (países subdesarrollados, niños con problemas de malabsorción o aquellos trastornos de la alimentación como bulimia o anorexia) no presenta problemas de salud, sobre todo si el suplemento en cuestión se encuentra vehiculizado en formatos afines a la grasa (complejos lipofílicos). Por el contrario, la suplementación en niños o adolescentes cuyos niveles de vitamina A circulante son los normales puede ser perjudicial para la salud incluso aunque las dosis sean menores que las mencionadas en el caso anterior.

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