Lo que nunca debe contener una merienda infantil

Alimentos poco recomendables para la merienda de los niños

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

La merienda es básicamente la recarga de energía que ofrecemos a nuestros hijos a la salida del cole. Tras la jornada escolar, y para hacer frente a las actividades extraescolares deportivas o intelectuales, los niños necesitan reponer macro y micronutrientes que les ayuden a afrontar el esfuerzo psíquico y físico que realizaran en el resto de su jornada diaria hasta la cena. Eso sí, debes evitar cometer estos errores con la merienda infantil.

Errores relacionados con la merienda infantil

Merienda infantil

A pesar de la importancia de reponer fuerzas de manera saludable tras la jornada escolar, no todos los niños meriendan, y cada vez más lo hacen frente al televisor, aumentando el sedentarismo infantil, y el riesgo de obesidad. 

En general, la merienda es una comida altamente apreciada por los niños y que no suele generar complicaciones, ya que suelen aceptar con gusto casi cualquier alimento, pues están hambrientos tras el esfuerzo realizado en el colegio.

Normalmente, las recomendaciones para la merienda sugieren que se ofrezcan carbohidratos complejos (pan: de barra, colines, tortillas mejicanas…), lácteos (leche, queso, yogures, batidos…), frutas y alimentos proteicos (jamón, embutidos, humus, huevo…), bien combinados o bien de manera individual si el niño no tiene mucha hambre o si se acerca la hora de la cena.

Sin embargo, no se hace el hincapié necesario en los alimentos que deben evitarse en la merienda infantil, y que, lamentablemente, cada vez cobran más importancia en las tardes de los pequeños de la casa.

  • Bollería industrial: No hay nada de malo en que, ocasionalmente, el niño meriende un trozo de bizcocho o una magdalena casera, ya que conocemos y controlamos los ingredientes que añadimos en el. Sin embargo, si nos fijamos en la bollería industrial –dulces, donuts, pastelitos rellenos…- tienen todos unos ingredientes comunes que los hacen nocivos para la salud: azúcar refinada y grasas trans o parcialmente hidrogenadas.
  • Aperitivos salados: Además de la cantidad de grasa que aportan estos aperitivos –patatas fritas, aperitivos de maíz, de trigo o de patata- debido a su proceso de elaboración, que en un alto porcentaje pasa por una fase de fritura por inmersión en aceites, aportan cantidades muy elevadas de sal. La sal es otro de los ingredientes nocivos para la salud que debemos excluir de la dieta de nuestros hijos en la medida de lo posible.
  • Zumos industriales y otras bebidas azucaradas: Los zumos no deben ser, en ningún momento, sustitutos de la fruta fresca, ni siquiera los zumos naturales, debido al aumento en la facilidad de acceso al azúcar de la fruta –que aumenta el riesgo de caries-, y a la disminución de la cantidad de fibra, generalmente presente en la pulpa, y que se elimina tras el exprimido. Sin embargo, los zumos industriales contienen aún más azúcar que los naturales, siendo este hecho aún más relevante en aquellos zumos que provienen de concentrados y en los denominados néctares de frutas.