Hasta cuándo inmuniza la leche materna al bebé

Por qué la lactancia inmuniza al bebé

El sistema inmune de un recién nacido está obviamente mucho menos desarrollado que el de un bebé de 6 meses y éste a su vez menos que el de un bebé de 2 años, por eso la leche materna, al ser un alimento vivo, va evolucionando en su composición, no solo nutricional sino de otro tipo de factores como los inmunológicos. 

La madre aporta anticuerpos al bebé a través de la leche materna, algo muy beneficioso durante las primeras semanas pero, ¿hasta cuándo puede inmunizarle?

Lactancia materna e inmunidad para el bebé

Lactancia materna e inmunidad del bebé

Mientras que el recién nacido posee inmunidad humoral gracias a las inmunoglobulinas que pasan a través de la placenta al feto durante el embarazo, al nacer es el calostro el que las proporciona, a la vez que anticuerpos, células somáticas, lactoferrina y oligosacáridos que desempeñan un papel clave en la maduración del sistema inmune del bebé lactante.

Una vez que su intestino madura, el bebé desarrolla su propia inmunidad activa, secretando sus propias inmunoglobulinas, pero la leche materna madura sigue siendo una fuente importante, así como de anticuerpos y otros factores inmunológicos. De hecho, al entrar en contacto con un nuevo antígeno (virus o bacteria), el sistema inmune, tanto el de la madre como el del bebé, comienza a generar anticuerpos. Estos anticuerpos se detectan en la leche materna aproximadamente a las 4-5h de la exposición, y son una protección adicional a los que el propio bebé produce, aumentando así sus defensas, y siendo de gran ayuda para luchar contra las infecciones, independientemente de la edad. 

Además, si bien las inmunoglobulinas constituyen una de las primeras líneas de defensa frente a los microorganismos potencialmente patógenos que pudieran atravesar la membrana intestinal, la microflora intestinal le sirve de apoyo y ayuda en esta tarea. De este modo, la carga bacteriana presente en la leche materna supone una protección inmunológica extra. Las bacterias tienen como origen el tracto gastrointestinal materno, y, por una parte, estimulan el sistema inmune y se aseguran que sea capaz de diferenciar un patógeno de una bacteria comensal, y por otra compiten con los patógenos con los que el bebé pueda estar en contacto. Sin embargo, la primera y principal función de estas bacterias está ligada con la adecuada colonización el intestino del lactante

Además, en la leche materna también hay abundancia de oligosacáridos, que facilitan el establecimiento de una microbiota intestinal deseable. Por una parte, previenen la adherencia de determinados patógenos, y por otra, demostrando una función prebiótica, protegiendo frente a infecciones entéricas.

El sistema inmune del bebé  dista mucho de estar completamente formado a los 6 meses, incluso a los 2 años, ya que el sistema inmunitario está siempre en desarrollo, como si fuera una biblioteca en la que siempre hay lugar para un libro más, por lo que la leche materna siempre ayudará a incrementar esta inmunidad, hasta la edad que se decida amamantar.