Dieta infantil para niños muy inquietos y nerviosos

Alimentos que ayudan a regular la energía excesiva de algunos niños

Es curioso como en los últimos años, los diagnósticos de hiperactividad infantil se han disparado exponencialmente. Sin entrar en polémicas sobre este hecho, lo que si es cierto es que los niños están llenos de energía, lo cual, a veces, puede sobrepasar hasta al más paciente de los progenitores. Esto nos hace preguntarnos si existe una alimentación o dieta infantil para niños muy inquietos y nerviosos. 

Alimentación para niños muy inquietos y nerviosos

 Dieta para niños nerviosos

Al margen de la necesidad o no de medicación, existe evidencia científica que apoya la capacidad de ciertos alimentos de estimular o sobre estimular el cerebro infantil, mientras que otros ejercen el efecto contrario.

Además, aunque no se puede culpabilizar a la dieta de todos los cambios de conducta en los niños, en ocasiones la sensibilidad a ciertos alimentos se manifiesta con comportamientos fuera de control y excedentes de energía durante la infancia.

Es evidente que no deben hacerse cambios extremos en la dieta del niño sin consultar al pediatra o al nutricionista, sin embargo, los siguientes cambios, además de seguir una dieta lo más libre de alimentos procesados posible y evitando colorantes, conservantes y otros aditivos pueden beneficiar a los niños altamente activos a controlar su carácter, además de mantenerles sanos física y mentalmente:

- En primer lugar, una dieta rica en proteína, sobre todo a primera hora de la mañana y después del colegio, se ha revelado como una buena opción para estos niños altamente activos. Las opciones más saludables son los frutos secos y semillas, el queso y otros lácteos fermentados como los yogures, los huevos y la carne/pollo, cuanto menos procesada, mejor.

- Reducir la ingesta de carbohidratos simples, como los cereales refinados o los azucares sencillos aumentando la ingesta de cereales integrales, frutas y verduras influye en la liberación de glucosa a la sangre. Es evidente que, cuando se producen picos de glucosa en sangre también se producen picos en la energía del niño, por lo que es ideal que su dieta incluya carbohidratos complejos, cuyo metabolismo es más lento. Las moléculas de los carbohidratos complejos deben dividirse en el intestino para liberar moléculas simples, unidades de glucosa. La glucosa se libera a sangre lentamente y las células la van absorbiendo a medida que la necesitan y liberando energía de igual modo, por lo que la secreción de insulina es paulatina, sin causar altibajos, lo cual es ideal para estos niños.

- Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 y omega 6, como los frutos secos, el pescado o el aceite de oliva, son muy beneficiosos para mantener una actividad cerebral estable, ya que se relacionan directamente con el funcionamiento del cerebro.

Obviamente, los niños muy inquitos y nerviosos, aquellos que son altamente activos tienen una actividad cerebral elevada, y estos alimentos ayudan a regularla, estabilizarla y distribuirla de manera más controlada en el tiempo.