Colorantes naturales para las recetas de tus hijos

Cómo sustituir los colorantes artificiales para elaborar recetas sanas

Los colorantes artificiales son uno de los compuestos químicos a evitar en el siglo XXI, ya que, al no proporcionar ni sabor ni aroma ni aumentar la vida útil del alimento, no dejan de ser un aditivo meramente estético. Es más, algunos de ellos, como la tartrazina (E102), son perjudiciales para la salud, ya que se relaciona extensamente con cefaleas, hiperactividad e insomnio en niños, estando prohibido su uso en niños menores de 3 años en algunos países de Europa.

¿Con qué alternativas naturales contamos los padres? En Guiainfantil.com te contamos qué colorantes naturales puedes utilizar en tus recetas.

Peligros de los colorantes artificiales

Colorantes naturales sanos para toda la familia

Además de la tartrazina, de color amarillo, el colorante E110, que proporciona un color anaranjado en los alimentos, podría producir lesiones renales a altas concentraciones, aunque su uso es relativamente seguro a las concentraciones utilizadas en la industria alimentaria. 

El colorante E124, que proporciona color rojo a los alimentos, se podría relacionar con trastornos de hiperactividad en la infancia, además de producir reacciones adversas en personas sensibles al ácido salicílico, y ha sido prohibido en algunos países de la Unión Europea.

Sin embargo, las organizaciones pertinentes no han hecho modificación alguna de la cantidad diaria considerada segura, ya que no hay suficiente evidencia como para asegurar que los cambios de comportamiento se deban al consumo de este colorante. No obstante, si bien no hay evidencia científica que demuestre que produce hiperactividad, el consumo de E124, así como de otros colorantes como el E129, podría desencadenar su aparición en niños genéticamente predispuestos para ello.

Colorantes naturales sanos para toda la familia

En un intento de evitar la utilización de estos y otros colorantes artificiales, y en productos elaborados en casa, pueden utilizarse alternativas naturales que proporcionan los colores deseados sin añadir riesgo alguno para la salud.

Aunque hay otras alternativas, como las frambuesas, al contrario que estas, la remolacha proporciona un color rojo o rosa sin añadir casi sabor al alimento. De un modo similar, los arándanos o las moras pueden usarse para proporcionar colores de la gama de los azules y morados, aunque la estrella en este caso es la col lombarda. Como tal, este alimento proporciona un intenso color morado, mientras que, añadiendo un poco de bicarbonato al agua de cocción, se torna azul.

La zanahoria es muy útil si el color que quiere conseguirse es anaranjado. En cuanto al sabor, la zanahoria tiene un leve toque dulce, aunque no tiene por qué ser inadecuado incluso si el plato es salado. Los cítricos, a pesar de la intensidad del color anaranjado o amarillo de su piel o su pulpa, no son demasiado útiles como colorantes de alimentos.

Para proporcionar un color amarillo, el azafrán o la cúrcuma son los más apropiados, aunque lamentablemente sí proporcionan sabor a los alimentos, por lo que hay que tener cuidado con el conjunto del plato.

En cuanto al color verde, las espinacas, aunque parezca increíble, no proporcionan ningún sabor a los alimentos, por lo que se pueden usar sin miedo alguno incluso en platos dulces. La clorofila es, en concreto, la que proporciona este intenso color, y también puede incorporarse como tal al alimento, ya que la clorofila líquida es un aditivo bastante accesible.