Peligros de las bebidas energéticas para niños

Por qué no deben tomar los niños bebidas energéticas

Las bebidas energéticas alcanzaron el mercado popular en la época de los 90, dando el salto desde lo que era una medida para reponer energía en el caso de los deportistas de élite o deportistas habituales, para situarse en las estanterías de los supermercados estándar y llegar a convertirse en una bebida de consumo frecuente en niños y adolescentes. 

Según dicen las encuestas, las bebidas energéticas son consumidas por entre un 30 y un 50% de los niños y adolescentes, especialmente en periodos de exámenes o en competiciones deportivas, pero estas bebidas, ¿están preparadas para ser consumidas en la infancia? ¿Que contienen?, ¿tienen peligro estas bebidas energéticas para los niños?

Riesgos de las bebidas energéticas para los niños

Bebidas energéticas para niños: riesgos y peligros

- Las bebidas energéticas pueden contener, entre otros, cafeína, taurina, ginseng, vitaminas y sales minerales, suplementos considerados “naturales”, azúcar o edulcorantes artificiales. Estas bebidas, además, llevan etiquetas que aseguran que su consumo produce un aumento en los niveles de energía, concentración y en ocasiones incluso sugieren que ayudan a perder peso. El peligro que esto supone en la adolescencia es evidente, ya que el marketing de estos productos está pensado para hacerlos atractivos y es tremendamente agresivo, sobre todo cuando se trata de un joven en vías de formación.

- La cafeína es algo que debería evitarse, o al menos posponerse lo máximo posible. Aunque la cafeína en moderación es tolerada por adultos sanos, a menor edad del consumidor, mayor riesgo de problemas para la salud, sobre todo si se consume en las cantidades que contienen las bebidas energéticas. La cantidad de cafeína que contienen las bebidas de cola está regulada ya que se consideran productos alimenticios, sin embargo, las bebidas energéticas no entran dentro de esta categoría sino en la de suplementos dietéticos, por lo que su contenido es libre y mucho más elevado que las bebidas de cola u otras bebidas como el café.

- La taurina es un ácido orgánico que, en el organismo, puede sintetizarse a través de la ruta metabólica de dos aminoácidos, la metionina y la cisteína, por lo que se encuentra en el cuerpo humano aunque en cantidades pequeñas. En las cantidades que contienen las bebidas energéticas está aún bajo estudio, pero se ha observado que su combinación con la cafeína produce inicialmente un descenso en el ritmo cardiaco. Sin embargo, según las observaciones realizadas en adolescentes, puede resultar en un aumento de la presión arterial y taquicardia tras su consumo. 

- Las bebidas energéticas no proporcionan beneficios terapéuticos y el consumo de algunos de sus ingredientes no está estudiado en profundidad. Los posibles efectos del consumo de bebidas energéticas se agravan en la infancia, ya que las cantidades de la mayoría de sus ingredientes se encuentran muy por encima de los límites de tolerabilidad a estas edades.

- Algunas bebidas energéticas, como aquellas que contienen únicamente vitaminas, minerales y azúcares, son más benévolas, aunque tampoco recomendables. Las necesidades de micronutrientes deben cubrirse desde la dieta y no mediante suplementos como son estas bebidas, por lo que no deben formar parte de una dieta equilibrada, y menos aún en la infancia o adolescencia.