Qué leche deben tomar niños y adolescentes

Tipos de leche adecuada según el niño va creciendo

Hace cincuenta años, en el siglo pasado, la leche era leche entera de vaca, esa era la única opción, y eso era lo que se entendía por leche. A día de hoy, sin embargo, decir leche va seguido de otra pregunta, ¿qué tipo de leche? Leche de vaca, entera, desnatada, semidesnatada, sin lactosa… ¿Cuál es la leche más indicada para que tomen los niños?, ¿y los adolescentes?

Qué leche deben tomar niños y adolescentes

Leche de vaca para niños y adolescentes

Según la definición de leche, sólo debe llamarse así la procedente de mamíferos, ya sean vacas, ovejas o cabras, y por supuesto, la leche materna. Sin embargo, dependiendo de su cantidad de grasa, de la presencia o ausencia de lactosa, de la adición extra de calcio y vitamina D, o de su tratamiento (pasterizado o UHT), en la actualidad las estanterías del super ofrecen infinidad de opciones. 

La leche entera de vaca es la que menos procesada está, por regla general. Esta leche contiene aproximadamente 8 gramos de grasa por taza, además de tener gran cantidad de proteínas, calcio y vitaminas, sobre todo D y B12. La vitamina D es primordial para la absorción del calcio, lo que hace de la leche el vehículo ideal para conseguir un aporte de calcio apropiado. Por otra parte, las leches semidesnatadas y desnatadas, suelen tener similares cantidades de proteínas y calcio, pero menos grasa y por tanto, menos contenido calórico, lo cual afecta a la cantidad de vitamina D, ya que esta se vehiculiza en la grasa, haciendo más difícil la absorción del calcio. 

En la infancia y la adolescencia, las necesidades de calcio son elevadas debido al rápido crecimiento. También lo están durante el embarazo, ya que se están formando los huesos del bebé, mientras que, durante la lactancia, parte del calcio del hueso se moviliza para alimentar al recién nacido a través de la leche materna, pero se estabiliza y se recupera a partir de los 6 meses, independiente de la ingesta materna.

Existe también leche libre de lactosa, en la que la lactosa, el azúcar de la leche, se divide en glucosa y galactosa, azucares simples que son fácilmente digeribles. Por lo demás, esta leche aporta la misma cantidad de proteínas, mientras que, dependiendo de la cantidad de grasa que contenga, la cantidad de vitamina D, y por tanto la absorción del calcio, puede verse comprometida.

La principal desventaja de la leche entera de vaca es que es rica en grasa saturada, poco saludable para el corazón. Sin embargo, durante la infancia, la leche entera proporciona energía para el crecimiento, además de calcio, vitamina D y proteínas, en un formato bebible y de alta densidad nutritiva,  fácil de consumir por los niños.

La leche entera, por tanto, es la mejor alternativa durante la infancia y la adolescencia, no sólo en cuanto a los macro y micronutrientes que proporciona, sino también porque puede encontrarse una opción mínimamente procesada, pasteurizada en lugar de UHT y de procedencia orgánica. En caso de problemas de colesterol en estas etapas, es mejor escoger una variedad desnatada que este enriquecida con calcio y vitamina D, aunque estas se hayan añadido de manera artificial.