Comer fuera de casa con niños que tienen alergias alimentarias

Niños con alergias alimentarias, ¿cómo comer fuera de casa?

La alimentación de un niño con alergias puede ser un desafío para los padres, no solo a la hora de hacer la compra, sino también a la hora de elaborar menús y sobre todo, de comer fuera de casa. La única manera de mantener las alergias bajo control es evitando la proteína causante de la reacción alérgica en la dieta del niño, lo cual no es nada fácil, teniendo en cuenta que aunque en las cartas de los restaurantes están detallados los ingredientes, la lista puede no ser exhaustiva. En Guiainfantil.com te damos soluciones a cómo comer fuera de casa con niños que tienen alergias alimentarias.

Consejos para comer fuera de casa con niños con alergias alimentarias

comer fuera de casa con niños con alergias alimentarias

Es posible, dado que muchos restaurantes se están actualizando para incluir entre sus platos algunos aptos para alérgicos a ciertos alimentos, que en ocasiones la elección sea relativamente fácil. Sin embargo, cuando no hay posibilidad de escoger un plato específico para alérgicos, debe enseñarse al niño a ser extremadamente cauto a la hora de tomar una decisión sobre lo que puede y no puede comer. Cuanto antes aprendan a convivir con su alergia, mejor. Pueden tenerse en cuenta algunos consejos para a la hora de comer en un restaurante:

- Alérgicos al huevo: evitar las empanadas, empanadillas o cualquier horneado de apariencia brillante en su exterior, ya que este brillo se consigue generalmente barnizando la superficie con huevo antes del horneado. Los helados y las cremas heladas contienen huevo, así como las espumas heladas, aunque sean simplemente de frutas y no de crema, ya que suelen llevar clara de huevo como estabilizante. La pasta básica no contiene huevo, pero la pasta fresca si, así que mejor asegurarse primero. Una opción bastante segura suelen ser los platos vegetarianos, los mariscos y los pescados a la plancha, que en su mayoría no contienen huevo, aunque no sean quizá los más atractivos para nuestro pequeño comensal.

- Alérgicos a la leche: cualquier producto que contiene chocolate suele tener leche en su composición, las cremas heladas y los helados, los bizcochos elaborados con masas fermentadas (brioches, roscones…), así como muchos saborizantes. También las salchichas de Frankfurt y las carnes a la brasa, ya que curiosamente muchos restaurantes utilizan mantequilla para conseguir un acabado duradero.

- Alérgicos a los frutos secos: Aunque parezca extraño, algunas marcas de salsas, como la barbacoa, utilizan frutos secos como espesante, así que conviene asegurarse de que no sea el caso.

- Alérgicos a pescado y mariscos: Todos los alimentos enriquecidos o fortificados con ácidos grasos omega 3 son potencialmente peligrosos. Entre ellos se incluyen las leches de fórmula para bebés, algunos zumos de naranja, bebidas de soja, leches y productos lácteos, galletas, cereales de desayuno e incluso los huevos.

Convivir con una alergia es extremadamente difícil tanto para los padres como para el niño, sin embargo, poco a poco los restaurantes se van concienciando de las dificultades que se pueden tener a la hora de tener una comida familiar y van ofreciendo opciones seguras a la par que apetecibles.