Por qué a los niños les cuesta tanto aprenderse los días de la semana

Truco para enseñarles los días de la semana a los niños

Cristina Avecilla

¿Te encuentras con que tu hijo sabe decir los días de la semana y qué día es hoy pero no hay manera que pueda decirte qué día será mañana? 

Situaciones como estas son muy comunes, pero ¿por qué a los niños les cuesta tanto aprenderse los días de la semana?

La razón de por qué los niños les cuesta aprenderse los días de la semana

Por qué a los niños les cuesta tanto aprenderse los días de la semana

Si bien es cierto que de niños tenemos la capacidad de incorporar nuevo vocabulario con una facilidad extraordinaria, también lo es el hecho de que decir una palabra no es lo mismo que conocerla. 

Y es que para conocer la diferencia entre cada uno de los días necesitamos entender que dividimos este paso del tiempo en siete días y que generalmente suceden cosas similares cada uno de estos días de la semana (por ejemplo todos los sábados vamos a comprar o todos los jueves comemos con los abuelos). 

A partir de la repetición de estas rutinas los niños relacionan estas actividades que se van repitiendo semanalmente a una experiencia, que va asociada a un conjunto de emociones (alegría, diversión, curiosidad...). En función de esto se generarán recuerdos más o menos intensos, ya que cuanto más se repita la experiencia cada semana (y las emociones que genera esta experiencia), más fácil será asociar el día de la semana en el que ocurre esto. 

Pero esto en realidad no es así, ya que las rutinas a menudo se rompen -por ejemplo en vacaciones o si nos ponemos enfermos- y esto hace que el recuerdo asociado al día de la semana cambie constantemente, como es natural. 

Así que para lograr entender el significado real de los días de la semana, los niños necesitan haber experimentado muchísimas veces con cada uno de ellos y encontrar una lógica que permita diferenciarlos a cada uno de ellos. 

Ten en cuenta esta diferencia cuando pienses en el aprendizaje de palabras que usamos para referirnos al paso del tiempo, como sería también en el caso de los meses o las estaciones del año.

Es por eso que los días más fáciles de aprender son los que más nos afectan a nosotros, especialmente si los diferenciamos claramente cuando hablamos de ellos (probablemente la llegada del lunes sea poco agradecida casi todos los días del año y, en cambio, la mayoría de los domingos sean bienvenidos porque los pasáis con actividades relajantes y más divertidas). 

Sabiendo esto, si quieres echar una mano a tu hijo a que aprenda más rápidamente los días de la semana, puedes hacer un repaso de las actividades de cada uno de los días e incorporar el hábito de decírselo, teniendo en cuenta que solamente le dirás aquello que ocurra o haya ocurrido unas horas antes o después de que haya pasado dicha actividad.