La conducta de un niño con apego evitativo o ansioso

El riesgo de no fomentar el apego con los hijos

Si el niño desarrolla una relación de apego segura y estable con sus padres, éste aprenderá que es seguro explorar el entorno, será un adulto más seguro de sí mismo, con facilidad para el compromiso. 

Puede ocurrir que el apego no sea seguro, en ese caso puede ser evitativo o ansioso. En Guiainfantil.com te contamos cómo puede ser la conducta de un niño que no tiene un apego seguro.

Cuando el apego con los hijos no es seguro sino ansioso

Apego ansioso en la infancia

Los niños con apego evitativo evitan e ignoran a sus padres permaneciendo ocupados en su juego e ignorando los esfuerzos de éstos  para comunicarse con ellos. Las madres de niños evitativos pueden ser intrusivas, dirigiendo la conducta del niño de acuerdo a sus propios criterios sin respetar sus ritmos biológicas, afectivos, sociales y sensoriales. Estos padres dirigen e imponen pero no recompensan, la consecuencia es que el niño no se siente valorado y pierde su iniciativa lo que hace que deje de explorar el entorno y desarrollar sus talentos.

- Estos niños de adultos suelen ser distantes y evitan las relaciones sociales, les resulta difícil confiar en los demás y se ponen nerviosos cuando alguien se acerca demasiado. Prefieren relaciones más formales y distantes, con menor comunicación emocional, les cuesta manifestar sus sentimientos. Muestran una aparente facilidad para la ruptura, no les cuesta tomar la decisión de romper una relación si encuentran razones para ello.

- Los niños con apego ansioso alternan entre parecer muy independientes e ignorar a la madre y, de repente, se ponen nerviosos tratando de encontrarla. Pueden mostrar conductas contradictorias como aferrarse a su cuidador y llorar para después apartarse, sus padres no son capaces de calmar su malestar. En estos casos el adulto, ante una misma circunstancia, reacciona de manera diferente, lo que desconcierta al niño que no sabe qué comportamiento debe manifestar para obtener la aprobación de sus padres.

- Estos niños cuando son adultos suelen tener relaciones dependientes, necesitan que se les confirme continuamente que se les quiere, son personas inseguras e inestables en general, soportan mal la soledad. Cuando establecen una relación tienen mucho miedo a ser abandonados  y se pueden mostrar celosos. Encuentran una mayor dificultad en romper una relación porque les da mucho miedo la soledad. Muestran una gran inestabilidad emocional. 

Aunque los estilos de apego en la infancia influyen en la edad adulta, la investigación en este sentido indica que el establecimiento de relaciones estables y seguras en edades más tardías puede reparar los vínculos de la infancia.