El miedo de los niños a los campamentos

Consejos para ayudar a los niños a superar el miedo a los campamentos

En la mayoría de los casos, los campamentos suponen un aliciente para los niños. Es una gran experiencia única para ellos, y lo normal es que se sientan ilusionados ante la novedad. 

Sin embargo, no a todos los niños les gusta esta idea. Para muchos niños, los campamentos suponen todo un reto ante nuevas y desconocidas experiencias. Te explicamos a qué se debe el miedo de los niños a los campamentos y te damos consejos para que puedas ayudarles a superarlo. 

Causas del miedo de los niños a los campamentos

Miedo de los niños a los campamentos

Sabemos que los campamentos, tanto los campamentos urbanos como los campamentos de verano, aportan muchos beneficios a los niños:

- Fomentan la creatividad.

- Permiten a los más pequeños relacionarse con otros niños.

- Impulsan el aprendizaje de valores.

Sin embargo, a pesar de que muchos niños están deseando ir a un campamento, otros expresan su rechazo y muestran su miedo ante esta idea. Tal vez, entre las principales causas, se encuentren las siguientes: 

- Inseguridad. El miedo a los campamentos se dan sobre todo en niños más inseguros, con poca confianza en sí mismos o la autoestima baja.

- Problemas de habilidades sociales. niños más tímidos, o que tienen más problemas para relacionarse con otros, suelen mostrar un mayor rechazo hacia este tipo de actividades.

- Sobreprotección. Los niños sobreprotegidos por sus padres terminan perdiendo en autonomía e independencia. Son niños apegados a sus padres a los que les cuesta salir de su entorno.

- Miedo a las situaciones nuevas. A los niños más pequeños les asustan los cambios. Son niños muy aferrados a las rutinas, ante los que un cambio supone todo un reto ante el que necesitan mucha confianza y seguridad.

5 claves para ayudar a los más pequeños a superar su miedo a los campamentos 

Te explicamos cómo puedes ayudar a tu hijo a superar el miedo a los campamentos:

1. Comunicar con tiempo: el tiempo es un factor clave y debemos contarle el plan del campamento a los más pequeños con la máxima antelación posible. De esta forma, cuentan con un mayor espacio temporal para asimilar su asistencia al mismo y además podemos hacerle saber que su opinión será tomada en cuenta, y que pueden decirnos si les parece una buena idea. 

2. Involucrar a los más pequeños en la elección: en la actualidad existen muchos tipos de campamentos de verano con temáticas muy diversas: campamentos de inglés, de deportes, culturales...  Se puede decir, que existe un campamento para cada niño.  Lo ideal es que sean los más pequeños quienes elijan el campamento de acuerdo a sus intereses e inquietudes. De esta forma, no sentirán que se trata de una imposición u obligación. 

3. Destacar los puntos positivos: debemos señalar a los más pequeños los aspectos positivos de asistir a un campamento. Por ejemplo, si al niño le gusta realizar actividades al aire libre o algún deporte concreto podemos destacar este aspecto ante ellos. En ningún momento debemos trasmitirle ningún elemento negativo que pudiera incrementar su rechazo hacia los campamentos. 

4. Campamentos urbanos: los campamentos urbanos son una buena solución para aquellos niños que muestran un mayor rechazo o miedo a los mismos, ya que por la tarde pueden regresar a casa. Este tipo de campamentos pueden ser un buen primer paso para que los más pequeños conozcan las dinámicas de funcionamiento de un campamento antes de elegir uno que requiera dormir fuera de casa.

5. Buscar apoyos en otros niños: Aunque debemos fomentar el valor de la independencia entre los más pequeños, puede ser de gran ayuda apuntar a los más pequeños a algún campamento con algún amigo o hermano. De esta forma, los más pequeños afrontarán el campamento con una mayor confianza.

Fuente: Ana Herrero, coordinadora del Departamento de Orientación de Brains International Schools