Errores de belleza en madres primerizas

Los errores de belleza más comunes en el posparto

Es común que en el posparto las madres cometan errores relacionados con su cuidado personal. Para evitarlo, en Guiainfantil.com te contamos cómo afrontar esta etapa que a pesar de ser muy bonita por recibir a un nuevo integrante en tu familia, puede llegar a ser confusa y complicada, debido a los cambios que has experimentado físicamente. En este momento la toma de decisiones con respecto al cuidado de tu cuerpo es de suma importancia para tu bienestar. Toma nota de los errores de belleza en madres primerizas y cómo evitarlos.

Errores de belleza en madres primerizas que hay que evitar

errores de belleza en madres primerizas

1- Ponerse a dieta. El querer bajar de peso inmediatamente después de haber dado a luz es un error, especialmente si estás alimentando a tu bebé con lactancia materna, ya que se requieren entre 300 y 500 calorías diarias para poder producir leche. Lo ideal para empezar a mantenerse en forma es una alimentación equilibrada, manteniendo el nivel de calorías necesarias. Igualmente es aconsejable no realizar ejercicio antes de los tres meses y medio después del parto.

2- Descuidar las cicatrices del parto. Las cicatrices de la cesárea o la episiotomía deben cuidarse, ya que muchas veces son mucho más profundas de lo que se puede ver a simple vista; dentro de ellas se pueden generar adherencias y tensión en los tejidos cercanos. Consulta con un especialista cómo tratar este tipo de heridas para que sanen por completo y no den problemas en el futuro.

3- Cabello dañado. Con el embarazo las mujeres suelen perder brillo y elasticidad en su melena. Para recuperarlo lo debes mantener limpio e hidratado con tratamientos especializados según tu tipo de cabello. También puedes eliminar las puntas abiertas y utilizar el champú adecuado que ayude a regresarle la vitalidad que ha perdido.

4- No cuidar del suelo pélvico. Con el embarazo tu cuerpo sufre una serie de cambios, entre ellos un posible daño en el suelo pélvico. Para tener todo bajo control es recomendable que un fisioterapeuta compruebe el estado de la musculatura, tensiones internas y las posibles cicatrices que pudieron haber quedado tras el parto. También es recomendable realizar ejercicios de contracción vaginal con el objetivo de incrementar la fuerza y resistencia del suelo pélvico y prevenir o evitar problemas como la incontinencia urinaria.

5- No tomar líquidos. El beber agua trae múltiples beneficios en el posparto, principalmente ayuda a mantener hidratadas a las madres y sobre todo es imprescindible para llevar a cabo el proceso de la lactancia, de ahí su vital importancia. Lo más recomendable es beber 2 litros de agua al día, esto también ayudará a prevenir el envejecimiento prematuro.

6- Olvidarse de la celulitis. ¡No descuides tu piel! Recuerda que durante el embarazo la celulitis se intensifica, para evitar que siga avanzando elimina de tu dieta las grasas saturadas. Al igual existen diversos productos como cremas anticelulíticos o hidratantes para combatirla; y por supuesto evitar el sedentarismo puede llegar a ser tu mejor arma. No olvides que una piel bonita contribuye a mantener alta tu autoestima.

7- Descuidar la piel del pecho. Los cambios que surgen en el pecho después de la gestación y la lactancia requieren de un cuidado especial. Se debe mantener la tonicidad de los músculos en esta zona, para ello puedes emplear cremas hidratantes, eso sí, si aun estás lactando, ten cuidado que la crema no tenga olor y limpia la zona antes de darle de comer el niño. Otro aspecto a considerar es usar un sostén adecuando para mantener el pecho en su lugar y que no caigan los senos, asimismo puedes realizar ejercicios como la natación que ayudarán a fortalecer la zona pectoral.