10 pensamientos maravillosos que cambiarán tu vida familiar

Cómo puedes conseguir una buena relación entre todos los miembros de la familia

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

“Tú eres el cambio que quieres ver en el mundo. Si quieres cambiar el mundo, cámbiate a ti mismo”, con esta idea poderosa y directa de Mahatma Gandhi, podemos hacer de nuestro mundo, un nuevo mundo, si así lo decidimos.

Hay ideas muy poderosas, que sin que nos lo propongamos, tienen la capacidad de hacernos ver el mundo de otra manera. Y esas ideas, serán las que nuestros hijos, queriéndolo o no, también hagan que vean el mundo desde una perspectiva diferente, por ello, es importante prestarle atención. Aquí tienes una selección con 10 pensamientos maravillosos que cambiarán tu vida familiar para siempre. 

10 pensamientos maravillosos que cambiarán tu vida familiar para siempre

Pensamientos para cambiar la familia

A lo largo de la vida, somos seres emocionales y experienciales, que contamos nuestra vida en base a lo que sentimos en cada momento y sobretodo, experimentamos, por ello, estas son las ideas o pensamientos que he comprobado que funcionan, pero quizás tú puedas sacar tus propias ideas a partir de conocer estas:

1. Eres responsable de lo que ocurre en tu vida familiar y también de lo que no ocurre. Ser productivo es la clave para sentir que todo está marchando, aunque a veces, el camino que lleve no sea el deseado, pero al menos, ¡habrá movimiento! Y…. ¡¡¡el secreto está en la acción!!!

2. No todas las familias somos iguales, con lo cual, encuentra tu propio camino alternativo a lo que la sociedad te puede marcar. No te dejes llevar por lo que “supuestamente es correcto”, la pregunta es: ¿correcto para quién? y la respuesta, correcto para ti porque te hace sentir algo especial.

3. Separa tu tiempo, del resto del tiempo (trabajo, familia, pareja, amigos…). A veces, nos involucramos tanto en el rol de padre/madre, que se nos olvida la pareja, la familia o los amigos, pero lo peor de todo es, que te olvidas de ti. NO lo consientas, organiza tu tiempo para tener al menos, un café contigo, algo de deporte, amigos… Una vez a la semana. O de lo contrario, tarde o temprano, te pasará factura.

4. No somos tan racionales como creemos. Pensar está muy bien, pero Sentir, está mejor. Así que, dedica tiempo a lo que sientes, párate de vez en cuando, respira y pregúntate, ¿qué estoy sintiendo en este momento? y lo más importante, aprende a transmitirlo a tu familia. Solo sabiendo lo que sientes, podrás hablarle de emociones a tus hijos.

5. Saborea los buenos momentos, disfrutamos y sobretodo, celébralos. Celebra todo lo bueno que sucede en la familia, con tu pareja, tus hijos y tú mismo, que tengáis la sensación de que cada día puede ocurrir algo bonito e importante a celebrar: El aprobado de un examen, la nueva hazaña del bebé, que la abuela os haga la comida…

6. Interésate por cada miembro de la familia. Creemos que todos para uno y uno para todos es la mejor fórmula familiar, pero esta fórmula, funciona solo en ciertos momentos. Lo que realmente, es necesario, que cada miembro de la familia se sienta querido; por ello, dedica tiempo exclusivo a cada uno de tus hijos: Una merienda con el mayor los lunes, el deporte con el pequeño y las confidencias con las chicas… Este tiempo deberá ser el padre con cada hijo, y la madre con cada hijo. ¡Es solo tiempo! Puedes planificarte.

7. El amor y la comunicación son claves para una buena convivencia familiar, cuando haya conflictos, por favor, no olvides tener estos valores, para que todos los miembros de la familia puedan expresar lo que sientes de manera ordenada y así, atender a las necesidades emocionales de cada miembro de la familia.

8. Agradece. Sé infinitamente agradecido. No sé por qué no celebramos el día de Acción de Gracias, como hacen los americanos… Determina un momento en la semana, y pide a cada miembro de la familia que agradezca algo de lo que sienta, haya vivido o piense. Empieza tú dando ejemplo: ¡¡AGRADEZCO A LA VIDA LA FAMILIA QUE TENGO!!

9. Sé consciente de la vida familiar que llevas, pero de lo que está ocurriendo de verdad, y no lo que crees que ocurre. A veces, echamos la vista para otro lado, porque estamos cansados del trabajo, los horarios, y sobretodo, de las emociones que nos quitan tanta energía. Disfruta el momento, sabiendo que estás presente.

10. Confía en la vida. Aunque no lo creas, la vida también tiene mucho que ver en lo que planificas, de hecho, tú planificas y la vida decide si lo realizarás o no, por lo tanto, aléjate del miedo, porque si vives con miedo, tus hijos aprenderán a vivir con miedo.