Educar al niño en soledad. Padres y madres solteros

Padres separados: pautas para educar a los hijos en soledad

El hecho de que existan familias de madres y padres solteros es un fenómeno sociocultural cada vez más frecuente debido a los divorcios y las separaciones entre otros muchos factores. Este tipo de familias monoparentales han ido adquiriendo mayor protagonismo en los últimos años, obteniendo desde hace un par de décadas un “valor” similar al de las denominadas familias convencionales. Pero, ¿cómo podemos educar al niño en soledad de forma eficaz?

Madres y padres solteros

Padres y madres separados

Podemos encontrar familias monoparentales encabezadas por las madres o encabezadas por padres.

- Madres solteras.  Las mujeres que deciden educar a sus hijos en soledad han dejado de verse como algo raro. A medida que han ido pasando los años se ha dejado atrás las connotaciones negativas que acompañaban al concepto de madres soltera: soledad, abandono, frustración, etc. Así, la sociedad empieza comprender cada vez más que esta elección de crianza se hace desde la madurez y la determinación del que la elige. Las causas que llevan a una mujer a ser madre soltera son variadas: separaciones, divorcios, o por elección. Y en el peor de los casos: una violación.

- Padres solteros. Este es un fenómeno minoritario en comparación con el de las madres solteras. En este tipo de familias los hombres han de enfrentarse a las dificultades de criar al niño, además de enfrentarse a una sociedad que “no cree” que un hombre pueda realizar esta tarea positivamente. Los hombres que educan en soledad a sus hijos son aquellos que consiguen la custodia de sus hijos tras un divorcio, o que quedan viudos, o son aquellos que deciden tener un hijo a pesar de no tener pareja.

Cómo educar al niño en soledad y no morir en el intento

Educar al niño en soledad puede llegar a ser muy complicado y estresante. Las madres y los padres que hacen esta elección se encuentran con problemas diversos como: la organización de la rutina diaria, las dudas del hijo por la ausencia de la otra figura paterna o materna, las dudas a las que se enfrentan los progenitores educando en soledad, problemas económicos (lo que pueda llevar a que el padre o madre tengan que pasar más tiempo trabajando y se den menos oportunidades de compartir tiempo juntos), nuevas relaciones y citas de los padres o las madres, etc. Algunos consejos para superar todas estas dificultades son:

- Mentalidad positiva. Ser padre o madre soltera puede ser muy complicado. En los momentos más difíciles hay que ser honestos con los hijos pero recordando que siempre las cosas pueden ser mejores. Para ello, el sentido del humor y la positividad serán de gran ayuda.

- Ser comunicativo. Se debe hablar con los hijos sobre lo que les preocupa. Los padres o las madres no deben tener miedo de que sus hijos expresen sus emociones, aunque estas sean negativas. Escucharles y tener en cuenta lo que dice puede servir para poner ímpetu en los aspectos más positivos de la situación.

- Los beneficios de las rutinas. La organización, como los horarios regulares de las comidas y los momentos de descanso, ayudan a los niños a saber qué pueden esperar. Les dan seguridad y facilita su educación.

- Poner normas y límites. Tener reglas y explicar al niño las expectativas que se tiene de él será fundamental para su educación. Hay que ser constante y tener en cuenta que estas normas pueden ser flexibles con negociaciones.

- Equilibrar los roles. Hacerlo de una manera natural y siendo paciente. No tratar de compensar esta falta de padre o madre con culpabilidad y cayendo en una permisividad excesiva.

- No sobreproteger. Del mismo modo se debe permitir que los niños sean independientes y a la vez ir dándoles responsabilidades.

- Apoyo del entorno. El apoyo de la familia, de una persona profesional que ayude en su cuidado, de un grupo de personas en la misma situación, los vecinos. Toda la ayuda con la que se pueda contar será bienvenida. Renunciar a ello hará que las dificultades se acrecienten.