Cómo fomentar el vínculo entre hermanas

Relación entre hermanas chicas: cómo estimularla

Varios estudios recientes demuestran que los hijos únicos difieren positivamente en dos puntos respecto a los que tienen hermanos: el primero es que tienen una mayor motivación de logro; y el segundo, una mayor autoestima. Sin embargo, la mayoría de los hijos únicos se quejan de que sus problemas personales se deben a no haber tenido hermanos.

La relación entre hermanas es uno de los vínculos más estrechos que nuestras hijas tendrán a lo largo de su vida y esto influirá en su personalidad. Las hermanas se tratan como iguales, aprenden a compartir, a respetarse y a convivir. Es normal que durante ciertas etapas del crecimiento experimenten celos y sean incluso rivales, pero normalmente son momentos pasajeros que cambiarán a lo largo de su crecimiento.

Cómo estimular para que haya una buena relación entre hermanas

Vínculo entre hermanas

Se ha demostrado que en ciertas familias las hermanas representan un papel más importante que el de los propios padres, ya sea por su ausencia o porque, en muchas ocasiones, los padres solo hablan con sus hijos cuando vislumbran un problema importante o necesitan sincerarse con ellos. Las hermanas suponen en ese momento la persona más cercana a la que preguntar, la que puede ayudar a resolver los conflictos diarios ya que sus padres “no están disponibles” para tratar temas afectivos.

Por eso, es importante crear un buen vínculo entre las hermanas, y en eso los padres tenemos mucho que aportar. Gran parte de la relación que sostengan en el futuro dependerá de nuestro trato hacia ellas ahora.

1- Hay que evitar comparar. Se pueden valorar las actitudes de cada una pero nunca comparar.

2- Crear colaboración entre ellas. Hay que huir de la rivalidad y buscar metas comunes; que se sientan como un equipo frente a los problemas que surjan.

3- Dedicar el mismo tiempo a cada una y por separado. No hay que atender a una más que a la otra porque lo necesite más, o porque sea más pequeña, sino que cada una dentro de su parcela deberá ser atendida en sus propias necesidades.

4- Propicia su intimidad. Su propio espacio y su diálogo es primordial para fomentar la complicidad sin tener un adulto tras ellos. A veces deben solucionar sus problemas solas.

5- Respeta los turnos de atención de cada una. Es normal que cuando una requiere atención, la otra se ponga celosa e intente robar esa atención; no le dejes. Cada una debe esperar su turno y respetar los espacios de la otra. Lo mismo pasa con los turnos en la conversación, deben aprender a escucharse entre ellas y respetar su opinión.

6- Nunca las pongas en contra. No hagas responsable de los problemas a la otra hermana, propicia la alegría común, haz partícipe a la otra de los problemas y vivencias de su hermana.

Las hermanas serán a lo largo de su vida el mayor apoyo que podrán tener.