Explicar a los niños que un ser querido tiene cáncer

Cómo hablar con los niños del cáncer

Jimena Ocampo Lozano

Afrontar una enfermedad como el cáncer no es fácil, y menos cuando hay niños o adolescentes en la familia, y no sabemos cómo comunicarles la situación. En ocasiones pensamos que lo mejor es que no sepan nada, para protegerles o bien porque creemos que no lo van a entender. Nos preocupa cómo comunicarles la noticia y cómo van a reaccionar ante el diagnóstico.

Ante la pregunta de si debo comunicarle al niño o adolescente que un familiar tiene cáncer, la respuesta es sí. Cómo hacerlo va a depender de varios factores, como puede ser, la edad del niño, o la gravedad de la situación. En Guiainfantil.com te ayudamos a explicar a los niños que un ser querido tiene cáncer.

Consejos para explicar a los niños que un ser querido tiene cáncer 

Explicar al niño que un familiar tiene cáncer

Cuando nos comunican el diagnóstico de una enfermedad grave de algún familiar,  esto influye en toda la familia, y en ella obviamente, están los niños. Durante mucho tiempo se ha pensado que lo mejor era mantener a los niños ajenos a estas situaciones, que cuanto menos supieran mejor, pero esta creencia es errónea. Los niños perciben que algo no está bien, que algo nos preocupa, y dependiendo de la gravedad de la enfermedad, del estado y de si hay hospitalizaciones o intervenciones quirúrgicas, viven una dinámica familiar diferente. Papá o mamá se ausentan de casa, están preocupados, o no pueden ver a ese familiar.

Si mantenemos a los niños ajenos a esta situación, les mantenemos desinformados, y como la situación no les es indiferente, podemos generar inseguridad en ellos, sentimientos de preocupación por algo que no saben pero que sienten que está ocurriendo, y pueden sacar sus propias conclusiones erróneas y sentirse confusos y asustados.

Por lo tanto, hay que contarles lo que ocurre, hacerles partícipes de esta situación, y ayudarles a entender los cambios que pueden ocurrir en el seno de la familia.

Dependiendo de la edad se lo contaremos de una manera o de otra. Con niños pequeños la información debe ajustarse a lo que ellos son capaces de entender, con un vocabulario sencillo pero sin evitar la palabra cáncer. 

Pero en general a los niños, les diremos que el abuelo, el tío, o el primo, tienen una enfermedad, que se llama cáncer, que es una enfermedad que hace que alguna parte del cuerpo no funcione como antes. Les diremos cómo es el tratamiento, (si tiene que estar en el hospital o en casa) y los cambios que pueden producirse en la familia, (si tenemos que estar en el hospital, si vamos a ausentarnos del domicilio, etc...). Les podemos decir que durante el tratamiento puede caerse el pelo, por ejemplo, o que no pueden jugar tanto como antes porque las medicinas que toman les dejan muy cansados. No debemos ocultar información, debemos adaptarla o adecuarla a lo que pueden entender por su edad.

Con niños más mayores y adolescentes, la información puede ser más amplia y extensa, y puede  incluso que ya conozcan esta enfermedad, (por las campañas de prevención por ejemplo). Por lo que será importante aclararles todas las dudas y darles la información adecuada.

Debemos buscar un momento tranquilo, en el que no haya interrupciones, y cuando sepamos que disponemos de tiempo para responder a las preguntas que puedan hacernos. Es importante que nosotros también estamos tranquilos, para poder afrontar la situación y no preocuparles en exceso. 

Podemos planificar y "entrenar" qué les diremos y cómo, y de esta manera tener más controlada la situación, y poder tener respuestas para casi todas las preguntas que nos hagan. Una de las cuales puede ser si ese familiar se va a morir. Aquí debemos responder con franqueza, no debemos evitar el tema, ni engañarlos. Tal vez no sepamos qué va a pasar y no será malo transmitírselo así, que no lo sabemos y que hay que esperar a ver si la medicina funciona. Debemos tener en cuenta que dependiendo del tipo de cáncer, el pronóstico será distinto, por lo que es importante estar informados previamente para poder dar la mejor información posible a los niños.

No será malo hacerles partícipes y compartir nuestros sentimientos con ellos, que estamos preocupados y que nosotros también tenemos muchas preguntas al respecto, pero que poco a poco las resolveremos.

Es importante tener en cuenta que esto no es una conversación de un día. Es posible que el día que le contemos al niño lo que ocurre no nos haga preguntas o no demasiadas, pero puede que otros días sí lo hagan, por lo que tenemos que estar abiertos a hablar en cualquier momento que ellos lo necesiten. 

En definitiva, aunque nos resulte duro, no es bueno mantener a los niños alejados de la realidad que les rodea, y menos cuando se trata de una situación que puede cambiar la dinámica familiar. Si tenemos dudas sobre cuál es la mejor de contárselo a nuestros hijos, podemos recurrir a los profesionales médicos o de la psicología que nos podrán ayudar a afrontar esta situación de la mejor manera posible.