Cómo curar la herida tras la circuncisión por fimosis en niños

Consejos para realizar las curas de la herida tras la operación por fimosis

Ante un caso de fimosis, el pediatra puede recomendar a los padres la circuncisión, una operación que consiste en realizar una pequeña incisión circular en la zona del glande

La circuncisión se realiza en un centro hospitalario mediante anestesia. Aunque es una intervención muy sencilla, que no suele llevar más de media hora al cirujano-urólogo, sí precisa de una serie de recomendaciones para atender al niño en el post-operatorio, una vez ya en casa. Te explicamos cómo curar la herida tras la circuncisión por fimosis en niños una vez que ya estás en casa.

Cuándo operar al niño con fimosis mediante circuncisión

Cómo tratar la herida tras la circuncisión

La fimosis es mucho más frecuente entre los niños pequeños de lo que imaginas. Sin embargo solo en determinados casos el niño llega a operarse. La mayoría de las veces basta con respetar con paciencia un tiempo y una serie de recomendaciones del pediatra. 

A partir de los 5 años, el urólogo puede recomendar a los padres la operación mediante circuncisión. Como la fimosis no es otra cosa que la estrechez de la piel que recubre el glande o prepucio, la operación en sí consiste en una pequeña incisión de forma circular para liberar de esta piel al prepucio, una piel que impide la exposición completa de la punta del pene. 

La operación es rápida y sencilla. Dura entre 30 y 60 minutos. Se realiza normalmente con anestesia local o sedación. En muy pocas ocasiones se realiza con anestesia general. Estos casos suelen darse en niños más pequeños por comodidad tanto del niño como del facultativo que tiene que operar. Es una zona delicada y dolor sin anestesia sería insoportable para el niño. 

Una vez recuperado de la anestesia (unas dos horas después de la operación), el niño es enviado a su casa, con una serie de recomendaciones para que la herida cicatrice sin problemas. 

7 consejos para tratar en casa la herida tras la cincuncisión por fimosis en niños

Tras la operación por circuncisión por fimosis, el cirujano tapará la zona del glande con una gasa estéril. El objetivo principal es que el niño no se roce en la herida. No solo por el dolor, sino para ayudar a una cicatrización más rápida. Por eso, los médicos suelen ofrecer a los padres esta serie de recomendaciones: 

1. Realizar unas tres veces al día curas de la zona. Esto es, retirar con cuidado la gasa y cubrir la zona con una buena capa de vaselina. 

2. El uso de la vaselina es esencial. La vaselina hará que la zona permanezca aislada de posibles rozaduras, a la vez que calmará la irritación del niño.

3. En caso de aparición de fiebre, se recomienda la administración de ibuprofeno, lo que además de controlar la fiebre, ayudará a desinflamar la zona.

4. La ropa interior debe ser de algodón. Se recomiendan los calzoncillos ajustados. De esta forma la herida quedará protegida y la gasa bien sujeta pero el niño no sentirá una rozadura constante.

5. Cambio de gasas. Las gasas que se utilizan en la cura de la herida tras la circuncisión deben ser estériles. 

6. Intentar que el niño se siente al principio con las piernas estiradas. Evitar que se tire al suelo boca abajo o se siente con las piernas cruzadas.

7. Respetar al principio el reposo relativo. Evitar que el niño haga ejercicio o se mueva demasiado. Los primeros tres días se recomienda que se quede en casa y no vaya al colegio.

Lo normal es que el primer día la zona de la operación se muestre irritada e incluso hinchada. Y que al ir a miccionar, al niño le duela (más bien por la retirada de la gasa). Esto es normal. Al cabo de 48-72 horas, la zona mejorará mucho y la herida comenzará a cicatrizar a gran velocidad.