Cambios en la visión durante el embarazo

Problemas en la vista que ocurren a las embarazadas

Alba Caraballo Folgado

El embarazo es una etapa de muchos cambios físicos: el pecho aumenta, el útero crece, el pelo se ve más fuerte y resistente, se producen náuseas y mareos... Las hormonas son las responsables de muchos de estos cambios y algunos de ellos afectan directamente a los ojos y la vista de la embarazada.

Estos son los cambios en la vista durante el embarazo más frecuentes

Cambios en la vista de la embarazada

Incluso las mujeres que gozan de una vista estupenda y nunca han utilizado gafas podrían ver cómo durante el embarazo les cuesta enfocar más o se les cansa la vista si están mucho rato leyendo o al ordenador. Las mujeres que ya tienen algún problema de visión y usan gafas o lentillas, también podrían sufrir cambios que, suelen ser cambios transitorios. Estas son algunos de los problemas que podría sufrir una mujer durante el embarazo en la vista:

1. Visión borrosa y menor capacidad de visión que antes del embarazo. Si no utilizas gafas, no es conveniente graduar la vista durante esta etapa ya que unos meses después del parto, la vista suele volver a ser la misma que se tenía antes del embarazo. Poner gafas podría ser contraproducente y crear un problema donde antes no lo había.

2. Sequedad en los ojos. Para solucionarlo basta con tener a mano cápsulas de suero fisiológico para humedecer el ojo.

3. La retención de líquidos puede afectar al grosor y la curvatura del ojo, aumentando su tamaño.

4. Ojos irritados: es posible que noten más esta molestia las embarazadas que utilizan lentes de contacto. En estos casos convendría utilizar durante más tiempo las gafas. 

5. En mujeres hipertensas o que padecen preeclampsia y eclampsia pueden padecer disminución de la agudeza visual, visión doble o pérdida de visión en algún momento determinado.

La miopía en el embarazo

Las mujeres que tengan un problema de miopía deberían revisarse la vista durante y después de la gestación ya que podría aumentar a lo largo de la gestación y, sobre todo, en el momento del parto. 

Está comprobado que la miopía puede aumentar entre media y una dioptría en el embarazo debido a los cambios hormonales. Si ocurre esto, la embarazada deberá revisar la graduación de las gafas, aunque es posible que después del embarazo vuelva a tener las dioptrías que tenía antes. De ahí, la importancia de acudir al especialista en la vista tanto antes como después. 

Por otro lado, el parto vaginal puede ser peligroso para mujeres miopes y es que la fuerza producida por los pujos ejerce una presión extra que se transmite hasta el ojo. Un ojo sano no nota estos cambios de tensión pero en casos de miopía se podría producir un desprendimiento de retina. Según el caso, el oftalmólogo podría recomendar un parto por cesárea.

Si tienes alguna duda sobre cómo podría afectar tanto el embarazo como el parto a tu vista, puedes preguntarle a tu ginecólogo o matrona. Este te explicará en detalle las distintas alteraciones que podrían ocurrir durante la gestación y, si lo considera oportuno, te recomendará que acudas a un oftalmólogo.