Estudio muestra niveles alarmantes de arsénico en alimentos para bebés

Nuevo informe confirma altos niveles de arsénico y plomo en leches de fórmula

Alba Caraballo Folgado
Alba Caraballo Folgado Directora de contenidos

Un nuevo estudio acaba de relacionar el arsénico con los productos alimenticios para bebés, incluida la leche de fórmula. The Clean Label Project, una organización sin ánimo de lucro que lucha por el etiquetado transparente de los alimentos, realizó pruebas en 530 de los alimentos infantiles, refrescos, bebidas y leches de fórmulas más vendidas en los últimos 5 meses en Estados Unidos.

El resultado es espeluznante: 65% de los productos dieron positivo en arsénico, 36% en plomo, 58% en cadmio y 10% en acrilamida. Estos niveles alarmantes de arsénico en alimentos para bebés ponen en evidencia que los fabricantes no están cumpliendo con las normas internacionales que regulan los niveles mínimos de arsénico y plomo, elementos químicos que ponen en peligro al bebé en desarrollo.

Estudio muestra altos niveles de arsénico en alimentos para bebés

Niveles alarmantes de arsénico en alimentos para bebés 

El arsénico es el elemento químico más abundante detectado en alimentos para bebés por el estudio Clean Label Project en Estados Unidos. Casi el 80% de las leches de fórmula para bebés dieron positivo. Algunos de los productos, dieron positivo de hasta 600 partes de arsénico por mil millones. Eso dista mucho de ser una pequeña cantidad. 

Según expertos, entre ellos pediatras consultados tras el estudio, estas sustancias químicas pueden afectar las habilidades motoras finas y el desarrollo cognitivo del niño. Esta toxina está asociada con defectos del desarrollo, enfermedades cardiovasculares, diabetes e incluso cáncer, según la Organización Mundial de la Salud. El bebé está en pleno proceso de desarrollo, y estos altos niveles de arsénico en su cuerpo puede alterar su crecimiento.

Este reciente estudio publicado en Estados Unidos no es el único, ni es tampoco la primera vez que se habla de esto. En enero de 2016, la Unión Europea puso límite a los fabricantes en la inclusión de arsénico orgánico en sus productos. Y es que, varios estudios, entre ellos uno publicado en la revista Plos One, compararon el nivel de arsénico en muestras de orina en bebés alimentados con leche materna y los alimentados con leche de fórmula. El resultado fue que, efectivamente, el nivel de arsénico era mayor en bebés alimentados con leche artificial. Otros estudios revelaron un alto contenido de arsénico en arroces y cereales, alimentos que se introduce desde edades tempranas en el bebé. 

Sin embargo, a pesar de la regulación de la Unión Europea, algunas investigaciones han revelado que no ha cambiado casi nada, por lo tanto, los bebés están expuestos a niveles altos de arsénico. 

Por qué hay plomo y arsénico en los alimentos para bebés

El plomo es un mineral que se encuentra en el medioambiente, por lo tanto se puede encontrar también en los alimentos que comemos e incluso en aquellos que se utilizan para fabricar productos infantiles. 

En cuanto al arsénico, también se encuentra de forma natural en el medioambiente, en concreto en el agua y tierras subterráneas y es más abundante en algunas partes del mundo. El arroz puede absorber estas cantidades de arsénico mientras se cultiva. 

Para evitar riesgos de salud pública, existe un límite internacional sobre la presencia de plomo y arsénico en los alimentos que es 0,2 miligramos por kilogramo para el arsénico y 0,001 miligramos por kilogramo para el plomo. 

Sin embargo, estudios que vienen desde 2016 hasta este mismo mes, ponen de manifiesto cómo los fabricantes de productos para bebés se saltan esta normativa. Nutricionistas y pediatras alertan sobre ello y piden a los fabricantes que publiquen los niveles de arsénico en sus productos. De esta manera, se evitaría que introduzcan cantidades ilegales y los padres podríamos tomar una decisión en cuanto a adquirir o no el producto, teniendo más información en nuestra mano sobre su composición.