La realidad de amamantar al bebé al volver al trabajo

¿Qué ocurre con la lactancia cuando vuelves a trabajar?

Alba Caraballo

Los médicos nos lo dicen, también las agencias sanitarias, las abuelas, vecinas, amigas, amigas de las amigas... La sociedad en global nos lo dice: la lactancia es lo mejor para el bebé. Es un hecho irrefutable que comparto, no hay lugar a dudas.

Pero, ¿qué ocurre con la lactancia al volver al trabajo? ¿esa sociedad realmente nos apoya? A pesar de los derechos y permisos de lactancia para las mujeres trabajadoras existentes en algunos países, la realidad de amamantar al bebé al volver al trabajo es bien distinta, las cifras de abandono así lo demuestran.

La verdad de amamantar al bebé al volver al trabajo 

La verdad sobre amamantar al bebé al volver al trabajo

Cuando volvemos al mercado laboral tras la baja maternal, muchas mamás queremos seguir amamantando al bebé, y lo intentamos a pesar de las dificultades, nos sacamos leche de noche, madrugamos para volver a hacerlo, nos ausentamos durante el tiempo que dura el permiso de lactancia, aprovechamos el tiempo de la comida en el trabajo o el del café para, desde en baño o un despacho ponernos manos a la obra con el sacaleches. 

Hemos visto como las diputadas en el congreso lo hacen, famosas nos muestran sus fotos en sus descansos laborales para ayudar a concienciar y aun así, a la trabajadora media le sigue costando enormemente poder mantener la lactancia.

Volver al trabajo y seguir amamantando es posible, hay quien se organiza muy bien: se prepara semanas antes para ir familiarizándose con el sacaleches y pacta con sus jefes el respeto al permiso de lactancia. Su determinación vence cualquier obstáculo.

Sin embargo, las cifras que recoge el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, muestran que a nivel mundial el inicio de la lactancia materna es mayoritario en casi todos los países pero a lo largo de los primeros meses de vida del bebé se produce un descenso progresivo. Los datos publicados en 2016 por UNICEF indican que, a nivel global, sólo un 43% (2 de cada 5) de los niños continúan recibiendo leche materna a los 6 meses de vida.

Y es que, frente a algunas mamás que consiguen mantenerla ante cualquier obstáculo, la realidad de amamantar al bebé al volver al trabajo es complicada y existe una alta tasa de abandono. ¿Por qué? Pasamos fuera entre 8 y 10 horas, en las que no siempre hay un jefe comprensivo, una facilidad de parar en la actividad laboral que se desempeñe o un entorno que apoye y comprenda. 

¿Qué necesitamos para seguir amamantando amamantar al bebé al volver al trabajo?

- Más comprensión de los compañeros: es la queja de muchas mamás que utilizan los descansos o el permiso de lactancia en el trabajo para sacarse la leche. Al cabo de dos o tres semanas, las mamás comienzan a escuchar comentarios del tipo "¿otra vez?", "¿todavía sigues dando el pecho?", "¿vas a poner la leche en la nevera?". Estar bajo la lupa de los demás todo el día es complicado.

- Más aceptación por parte de los jefes: todavía hoy no está bien visto en muchos entornos laborales que la mujer pare durante el tiempo que dispone según la ley, sace su maletita y se vaya a un despacho o al baño a sacarse la leche. Además, hay determinados tipos de trabajos que lo complican aun más ya que parar en esos momentos resulta casi imposible.

- Políticas de conciliación que permitan extender la baja maternal: en algunos países los plazos de permiso maternal son realmente absurdos, muy limitados, frente ellos países que lo han hecho posible, en Suecia disponen de 64 semanas de permiso y en Noruega 56.