7 Problemas psicológicos generados por errores de los padres

Cuando los errores de conducta de los niños son generados por los padres

Estefanía Esteban

Sabemos que no se puede generalizar. Es cierto que muchos de nosotros, incluso tal vez tú, hayas tenido unos padres que hayan cometido alguno de estos errores, y te consideres bastante normal. Pero muchos psicólogos, ansiosos de encontrar el porqué de muchas de nuestras neuras o problemas psicosociales de adultos, bucean en el pasado, en busca de errores de los progenitores que puedieran marcarnos para siempre.

Y sí, es cierto que muchos de los errores que cometamos como padres, pueden colarse en el subconsciente de nuestro hijo y quedarse acurrucados durante años, hasta que se un día, de pronto, deciden mostrarse, para desgracia del ya adulto, en toda su plenitud. Aquí tienes hasta 7 problemas psicológicos generados por errores de los padres (en algunos casos).

Algunos problemas psicológicos generados por errores de los padres

Problemas psicológicos generados por errores de los padres

Muchos estudios se empeñan buscar el porqué de nuestros desequilibrios emocionales y problemas de comunicación de adultos. Y así como el psicoanálisis busca en terreros 'pantanosos' de nuestro yo más oculto, otros psicólogos prefieren centrarse en la educación que recibimos de niños. Estas son algunas de sus conclusiones para intentar explicar por qué tenemos los problemas que tenemos de mayores según los errores que cometieron (sin querer) nuestros padres:

1. Tendencia a la depresión y la ansiedad. Hay personas que tienden a 'captar' y quedarse con la parte negativa de las cosas. Son pesimistas que caen con frecuencia en la ansiedad e incluso en la depresión. Y aunque la depresión es una enfermedad muy compleja, de la que incluso se dice que puede tener un componente hereditario, también se ha llegado a asociar con un exceso de control en la infancia.

Se refieren a los llamados 'padres helicóptero', que están constantemente pendientes de todo en la vida de sus hijos, pensando que les hacen un gran favor. Lo que consiguen sin embargo es que su hijo pierda autonomía y necesite en un futuro alguien que les genere confianza en su etapa adulta. De no encontrarlo, caen en la ansiedad e incluso en la depresión.

2. Adicción a deportes extremos. ¿Alguna vez te planteaste por qué algunas personas sienten desde muy jóvenes esa necesidad de practicar deportes en los que saben que se juegan la vida? ¿Temerarios? ¿Valientes? Los psicólogos estudian la relación con esta necesidad a una carencia que tuvieron de pequeños: sus padres se encargaron de dejarle claro constantemente que su nacimiento supuso algo negativo en su vida.

No te asustes, porque se refieren a los típicos padres que dicen con frecuencia a sus hijos: 'estábamos mejor sin ti'... 'Nuestra vida iría mejor sin ti'. En casos extremos, los expertos aseguran que esta sensación de 'estorbar' en la vida, puede generar un comportamiento autodestructivo y hacer que de adultos caigan en adicciones que pongan en peligro su vida, incluida la adicción hacia las drogas. Lo que cuidado, no significa, que todos los que practiquen deportes de riesgo hayan tenido padres de este tipo. 

3. Problemas de insomnio. Muchos adultos manifiestan sus problemas para dormir. El trabajo, la familia... Sienten como una losa que les impide descansar. Son personas demasiado responsables y autoexigentes. Los psicólogos apuntan que es un problema muy típico de personas cuyos padres les exigían demasiado, que les bombardeaban a frases como: 'No te portes como un niño, tienes que ser serio'. 'A ver si maduras ya de una vez'.

4. Deseo constante de ser como los demás. Sí, hay personas que brillan por su desbordante personalidad, y otras que en cambio, solo se fijan en copiar a las otras. Estas segundas son aquellas que arrastran una baja autoestima desde pequeños. Como no son capaces de valorarse, buscan las cualidades que más brillan de los demás para parecerse a ellas.

¿Y por qué tienen esa autoestima tan baja? Entre muchas otras causas, una de ellas tiene que ver con la manía de muchos padres de comparar a sus hijos con los demás. 'A ver si sacas las notazas de tu hermano'... 'Mira que juega bien tu primo al fútbol... ya podrías ser como él'. 'Mira qué bien canta ese niño... ojalá cantaras así de bien...'.

5. Síndrome de 'Peter Pan'. Les ocurre a muchos adultos, que parece que buscan constantemente parejas que les traten como un padre o una madre, que se niegan a crecer, a comprometerse, a asumir responsabilidades. Los psicólogos piensan que tiene que ver con la educación que recibieron de pequeños, sobreprotectora.

Los típicos padres que no les dan responsabilidades a los niños desde pequeños, que terminan haciéndoles todas las tareas y resolviéndoles todos los problemas, generan en los hijos falta de madurez que pueden arrastrar en su etapa adulta.

6. Pasividad y falta de iniciativa. Si a un niño le dices constantemente: 'Déjate de tonterías'... 'Deja de soñar, que los sueños no sirven para nada'... ¿qué esperas? Puede hacer dos cosas: rebelarse y demostrar que sus padres están equivocados o dejarse llevar por las palabras de sus padres y dejar de creer definitivamente en los sueños y esconderse en un segundo plano, a  la sombra del resto. ¿Para qué tomar la iniciativa e intentar nada, si desde pequeño le dijeron que no servía?

7. Problemas para expresar las emociones. A muchos adultos les cuesta horrores mostrar en público sus emociones. No son capaces de llorar o reír sin toparse con ese 'muro' psicológico que les frena. Esto se debe entre otras cosas a que de pequeños les repitieron con demasiada frecuencia esas terribles frases de: 'no se llora', 'No te rías como una hiena' , 'No se lloran por tonterías', 'Tener miedo es de cobardes'...