Educar a los hijos es dejar que crezcan y sean independientes

Hace unos días leía el libro “CuentaCuentos” del Dr. Julio Decaro donde relata un diálogo que tuvo con su nieto casi adolescente. Julio cuenta que le dijo: 

- Mirá, Facundo, dentro de poco, cuando entres en la adolescencia y hablemos vos y yo, posiblemente no nos vamos a entender. A vos no te van a interesar las historias y los divagues del abuelo ni a mí tus pelotudeces. Quizás entonces, y por un tiempo, no nos dé para hablar mucho. Lo que sí vamos a poder hacer siempre es darnos un fuerte abrazo como este y decirnos «te quiero».

De abuelos y padres; de padres e hijos

Educar a niños independientes

Cuánta sabiduría en esas palabras y cuán útiles son también para los padres a los que nos cuesta aceptar que los chicos crecen y que hay momentos que ya no querrán estar a nuestro lado o hacer actividades con nosotros. Pero eso es parte de la vida y cuanto antes lo entendamos, más serenos podremos mostrarnos en esa etapa. Nuestro rol es educar, pero para que sean libres y construyan sus propias vidas, aunque eso implique alejarse de nosotros. 

El reconocido Dr. Icami Tiba, plantea un concepto absolutamente acertado para esta etapa. Él lo llama “Paradas Estratégicas” y las compara con las paradas que realizan los autos en las carreras de Fórmula 1 para recargar combustible o cambiar las ruedas. En ese momento todo el equipo está listo y disponible 100 por ciento para realizar rápidamente las tareas que se requieren y dejar que el auto vuelva a partir raudo y veloz.

El sostiene que con los hijos en crecimiento pasa algo más o menos así: no nos prestan atención por varias horas o días pero en determinado momento se acercan a nosotros y quieren que los ayudemos a solucionar un problema o los escuchemos para rápidamente volver a partir. Sabiduría como padres, es estar disponibles en ese momento que lo requieren y dibujar una sonrisa cuando los vemos partir otra vez, confiando en que si hicimos lo correcto hasta ese momento, serán responsables por sus vidas aún estando lejos de nosotros.  

Como dice el autor en su libro “Quien ama educa”, “el arte de ser madre y padre es educar a los hijos para que se conviertan en afectivamente independientes, económicamente independientes y ciudadanos éticos del mundo. Cuanto más competentes educadores son los padres, son menos necesarios para los hijos, y el vínculo afectivo se mantendrá eternamente en nombre de la sana integración relacional.