Errores de los padres que dificultan el aprendizaje de los niños

Equivocaciones comunes de padres en la educación de los hijos

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Lo más difícil para los padres no es cuidar de sus hijos, sino saber educarles, inculcar los valores adecuados, y sobre todo, enseñarles a aprender por sí mismos. Una ardua tarea en la que muchas veces somos demasiado partícipes sobreprotegiéndoles.

Apoyarlos en exceso puede tener efectos contraproducentes y, la mayoría de las veces terminamos estorbando su aprendizaje. En Guiainfantil.com te contamos los errores más comunes que  debes evitar.

7 errores de padres que retrasan su aprendizaje

Errores de padres 

1- Hacer de juez: Los conflictos en el colegio con amigos o hermanos son uno de los principales problemas a los que deben enfrentarse en el día a día; no debemos intervenir en ellos, sino que ellos mismos deben aprender a solucionarlos. Si nos piden consejo podemos dárselo pero nunca mediar, ellos deben aprender a manejar sus propias herramientas.

2- Responsabilizarnos de sus deberes: No debemos ejercer de detectives mirando en su agenda, o mandando whatsapp a los otros padres para que nos pongan al día de los deberes. Ellos deben responsabilizarse de sus propias tareas, si no saben que hay que hacer, deben llevarlas sin hacer para que la próxima vez aprendan a que es su responsabilidad, no la nuestra.

3- No hacer los deberes o estudiar con ellos: El estudio no es algo que afecte a toda la familia. Cada niño debe hacerse cargo de su propia tarea; nosotros cuidaremos de que lo haga y resolveremos sus dudas, pero no debemos estar con ellos constantemente porque perderán la capacidad de hacerlo ellos solos.

4- Sobreestimularles: Intentamos que aprendan demasiadas cosas, les compramos muchos juegos didácticos, queremos que nuestros hijos sean genios y, esa sobreestimulación provoca a la larga falta de atención y de focalización. Los niños deben aprender lentamente, con paciencia y asentando conocimientos. Es importante que tengan tiempo para aburrirse porque solo así desarrollarán plenamente su creatividad e ingenio.

5- Dar premios por las buenas notas: Sacar buenas notas son su responsabilidad; Lo que han aprendido es el verdadero premio y recompensar materialmente los convierte en niños interesados, sin valores y con poco interés por el estudio en sí mismo. Además, puede provocar una frustración mayor si no consiguen su objetivo.

6- Nunca chantajear con los estudios: “Si no acabas los deberes no vas a jugar”, esta frase solo convierte a los deberes y el estudio en un castigo, así que debemos evitarla siempre.

7- No estar de acuerdo con el profesor: No estar de acuerdo con la forma de enseñar del profesor o la cantidad de deberes impuestos no debe ser justificación para que el niño se evada de las tareas o del estudio. El niño debe ver que profesores y padres se apoyan, y si hay alguna diferencia debemos hablarlo con el profesor en privado sin que el alumno pueda verse reforzado en esa idea. 

Hay que tener en cuenta que además de los estudios hay otros muchos factores que nuestros hijos deben aprender y que son igual o más importante que los conocimientos académicos: los valores éticos, saber organizarse, saber resolver problemas solos, saber sociabilizarse… el desarrollo emocional es básico para su felicidad a lo largo de su vida; así que si no debemos obsesionarnos con las notas, sino en que nuestros hijos sean capaces de ser las mejores personas posibles y que dispongan de buenas herramientas para poder enfrentarse a la vida por sí mismos. Debemos dejarles que recorran el camino y se equivoquen.