Cómo lograr que tu hijo obedezca... ¡a la primera!

Si lograr que los niños obedezcan supone un reto la mayor parte de las veces, que lo hagan a la primera sin tener que repetir las cosas, es ya de premio. Y es que, una de nuestras principales metas como padres es lograr que los niños nos hagan caso.

En este proceso, algunos padres pierden los nervios, otros se desesperan, los hay que tiran la toalla y otros, seguimos buscando la manera de lograrlo sin dramas. Porque, al fin y al cabo, aunque no lo creamos, tenemos mucho que ver en que nuestros hijos no obedezcan.

3 pasos para lograr que los niños obedezcan a la primera

Lograr que los niños obedezcan a la primera

¿Qué ocurre cuando nuestros hijos no obedecen? Les pedimos algo una vez, dos veces, y a la tercera, llegan los gritos, la pérdida de paciencia, la ira.. Esta es una escena que muestra lo que suele ocurrir:

- Carlitos, recoge tus juguetes.

- Carlitoooooos, ¿me has escuchado? ¡Los juguetes!

- Carlos, ¡como vaya te vas a enterar! ¡a que te tiro todos los juguetes! Te cuento 3: 1, 2...

- Este niño es un desordenado, no hay quien le haga entrar en razón, un día de estos se va a enterar - murmura la madre enfadada mientras Carlitos sigue viendo la televisión.

En esta escena la madre ha cometido varios fallos, al final te contaré cuál es el principal, pero antes, te paso las 3 pautas para que los niños obedezcan de de Dean y Holly, padres de 5 hijos, que a través de las páginas y vídeos de The ParentHoodblog, dan interesantísimos y útiles consejos sobre educación.  

1- Crea una herramienta de disciplina: ya sea tiempo fuera, dejar de jugar con los hermanos, no tomar su postre favorito, no ir al cine el fin de semana, reducir el tiempo de televisión al día... Los padres tenemos que enseñar que ante una mala elección, habrá una consecuencia. 

2. Prepara al niño: para que pueda saber qué es una mala elección, qué entendemos por mal comportamiento y qué ocurrirá si tiene una mala conducta, es importante que se celebre una reunión familiar o haya una charla en familia. Hablar y explicar lo que sucederá cuando tome una mala decisión es fundamental.

3. Lleva la consecuencia hasta el final: no hace falta gritar, ni dar un azote o llegar hasta ese punto de ira de no retorno. Con paz y amor, el niño no ve la televisión, no va al cine con su amigo o no toma su postre favorito. "Porque te quiero, tengo que llevar esto hasta el final", es la mejor lección que podemos darles.

Pero volvamos a la escena anterior, la madre cometió varios errores, el principal: no existió consecuencia educativa ante la desobediencia del hijo. La madre gritó, amenazó y protestó pero el niño siguió viendo la televisión tranquilamente. ¿Parece obvio verdad? Pues sucede todos los días en nuestras casas.