Las curiosas razones por las que a los niños se les ponen las orejas rojas

La verdadera causa del rubor de orejas en niños y adultos

Todos nos ruborizamos en determinados momentos, ya sea por vergüenza, ira o nerviosismo. Si pensamos en ese rubor, nos viene a la mente la idea de unas mejillas sonrosadas pero, ¿sabías que las orejas también se ruborizan?

Seguro que conoces a alguien cuyas orejas parecen un letrero luminoso en determinados momentos, como si las hubieran expuesto a una plancha caliente, tanto que si las tocas estás hirviendo pero ¿por qué ocurre? Estas son las sorprendentes razones por las que a los niños se les ponen las orejas rojas... y también a los adultos sí. 

La razón por la que a los niños se les ponen las orejas rojas

Niños con orejas rojas, ¿por qué?

En esos días de invierno en el que el choque de temperatura entre el exterior y el interior es enorme, mis hijos entran por la puerta de casa después de haber estado jugando en el parque con las orejas rojas. Están hinchadas y tremendamente calientes, como si tuvieran fiebre. No soportan llevar gorro por lo que cuando entran en un ambiente caliente, sus pobres orejitas parecen haber pasado por la cazuela. 

También tenía un compañero de trabajo que en momentos de mucho estrés se le ponían las orejas en ebullición, sabíamos que estaba al 200% y que era mejor no acercarse, por el tono que adquirían.

No a todo el mundo se le ruborizan las orejas pero sí es cierto que hay algunos adultos y niños predispuestos a que se les pongan las orejas rojas y esto ocurre por un sorprendente motivo...

- Cambios de temperatura: En estos casos en los que se ha producido un cambio grande de temperatura se produce una vasodilatación, también lo puede producir tomar una ducha muy caliente o comer algo picante. Y es que, nuestras orejas están llenas de vasos sanguíneos superficiales que transportan sangre y oxígeno. Esto facilita que, ante un cambio de temperatura en el ambiente, se produzca un cambio también en nuestro cuerpo para poder regular la temperatura corporal. Si los vasos sanguíneos se dilatan la sangre fluye a la superficie de la piel y es cuando se produce una sensación de calor y enrojecimiento tanto del lóbulo como el resto del oído. Tanto es así que pueden llegar a hincharse e incluso producirse hemorragias internas.

- Reacción emocional: las orejas también se sonrojan. Ante una reacción emocional, los vasos sanguíneos de nuevo se abren como respuesta a una señal en el sistema nervioso. Esta es una respuesta del cuerpo humano sobre la que no hay una clara respuesta científica. Según Frans de Waal, biólogo de la Universidad de Emory en Atlanta, la coloración puede ser una señal con la cual intentamos comunicar a los demás que somos conscientes del impacto de nuestras acciones. En definitiva, ante un momento de angustia, vergüenza, estrés, sentimiento de humillación, ira o nerviosismo, las orejas se ponen rojas evitando que podamos ocultar esa reacción emocional.

- Quemadura del sol: sí, las orejas esa zona donde solemos olvidarnos de echar crema solar pero igual que brazos, piernas y nariz, están expuestas al sol y son igualmente susceptibles de quemarse.

- Infección bacteriana: una dermatitis seborreica o erisipela, puede provocar enrojecimiento y además picazón y descamación en la piel. E incluso puede deberse a una reacción alérgica a un objeto, tejido o metal. Es decir, si el niño lleva algún gorro que le provoque irritación o la niña un pendiente que le da alergia puede provocar el color rojo e inflamación.

- Reacciones a alimentos: la comida picante o la alergia a determinados alimentos y bebidas pueden provocar orejas calientes y rojas. Incluso en adultos la ingesta de alcohol puede ser la responsable de este fenómeno. 

Y, ¿qué hacer? En el caso de producirse por cambios de temperatura o reacciones alérgicas no hay nada que hacer, sólo esperar a que pase, es transitorio. Si es una infección o reacción alérgica lo conveniente es consultar con el pediatra.