Riesgos de la sobrecarga de actividades extraescolares en los niños

Ansiedad, estrés o desmotivación son algunas de las consecuencias

Laura Vélez
Laura Vélez Periodista

Queremos que nuestros hijos estén sanos y preparados, queremos que hagan deporte, que aprendan inglés o chino (que dicen que es el idioma del futuro), queremos que desarrollen su talento artístico en clases de música, baile, patinaje, dibujo o teatro. Queremos que estén al día de las nuevas tecnologías y la robótica les encanta.

Queremos que tengan todas las oportunidades posibles, queremos que tengan todo aquello que nosotros no tuvimos pero, ¿qué quieren ellos? Tal vez ya se hayan acostumbrado a ese ritmo frenético que llevan, pero si pudieran parar un segundo, seguro que dirían alto y claro lo que quieren: jugar¿Estamos sobrecargando de actividades extraescolares a los niños? 

La sobrecarga de actividades extraescolares tiene sus riesgos para los niños 

sobrecarga de actividades en niñños

La respuesta es evidente. La cantidad de actividades extraescolares que tienen nuestros hijos hace que tengan una agenda más apretada que la de un adulto. Y se nos olvida que son niños. Y se nos olvida que la sobrecarga de actividades en niños tiene sus riesgos. Los psicólogos nos alertan del elevado nivel de estrés en niños.

Esta sobrecarga de actividades produce en los niños el mismo estrés que sufrimos los adultos agobiados con horarios laborales imposibles y obligaciones diarias. El estrés pasa factura en forma de dolores de cabeza, alteraciones del sueño, cambios de humor, agotamiento físico y mental, dificultad para concentrarse y, finalmente, ansiedad. Los motivos por los que exponemos a nuestros hijos a semejante ritmo de vida son variados y hay muchas cosas que no podemos evitar, pero otras sí.

La conciliación no deja de ser un mito, eso es cierto, pero no tienen por qué pagarlo los niños. Que un niño después del horario escolar tenga que salir corriendo a una extraescolar y después a otra es genial para que toda la familia tengamos el mismo horario y lleguemos a casa a la misma hora; y agotados. Ahí se acaban las ventajas, porque nuestros niños caen pronto en la desmotivación a causa del agotamiento.

Se nos olvidan los deberes. Las tareas escolares, que tantos debates provocan, forman parte de esas actividades extraescolares o, al menos, fuera del horario del colegio. Y por el momento son obligatorias. Así que, ¿a qué hora terminan nuestros hijos de cumplir con sus responsabilidades?

¿Qué hacemos con las extraescolares?

Riesgos de la sobrecarga de actividades extraescolares en los niños

Tal vez conviene no perder de vista la función de las actividades extraescolares. ¿Son un premio o un castigo?, ¿o más bien se están convirtiendo en una forma de vida? Está claro que hay que buscar la forma de reducir esa sobrecarga de actividades pero, ¿cómo? Elegir la actividad en función de lo que más le gusta a cada niño es una solución para evitar la desmotivación. Reconozcamos que muchas veces apuntamos a nuestros hijos a actividades que nos gustaría haber hecho a nosotros o que creemos que les servirá en un futuro.

Pero dejemos por un lado que sea el niño el que decida a qué se quiere comprometer. Y por otro lado, dejemos que los niños hagan su tarea principal, que es jugar. El juego no programado, el juego espontáneo es lo que más necesitan nuestros hijos. Jugar solos, jugar al aire libre, jugar con otros niños, jugar con la familia. Pero jugar, al fin y al cabo, que es lo que toca en la infancia.

¿Y qué me dices del aburrimiento? Los niños no tienen tiempo ni para aburrirse, para inventarse un juego, para fantasear con historias, para desarrollar su creatividad en ese preciado tiempo que todos deberíamos tener para 'hacer nada'. Así se libera la mente, así se promueve la imaginación, así se deja al niño que encuentre por sí mismo lo que de verdad le motiva.

Es difícil, pero no imposible. Al final la sobrecarga de actividades no deja de ser una contradicción. Queremos lo mejor para nuestros hijos, pero eso que creemos lo mejor acaba con el resultado de niños estresados. ¿Queremos lo mejor para nuestros hijos? Lo mejor para nuestros hijos es tiempo para jugar.