El gran reto de los niños con dislexia ante la escritura

Las claves para ayudar a los niños con dislexia ante las pruebas escritas

Jorge Marín Labbe
Jorge Marín Labbe Formador Educacional

¿Cómo se siente un niño con dislexia que debe rendir en una prueba de escritura? ¿Y ese padre o madre de familia que tiene dislexia no trabajada, el cual en algún momento debe redactar alguna indicación o justificación algo compleja y tiene este desafío que puede significar enfrentarse a una debilidad? ¿Cuáles serán esas herramientas que les auxiliarán y les pondrán a la vanguardia en la superación de nuestros propios límites? ¡Es todo un reto!

Cómo se sienten los niños con dislexia

El reto de los niños con dislexia con la escritura

Al enfrentarme con todas estas preguntas, no puedo evitar que venga a mi cabeza un momento que aún retumba en mi recuerdo. Jamás imaginé si quiera ser capaz de dicho logro: 500 kilómetros caminados entre Argentina y Chile, trayendo a cuestas un sobrepeso evidente y con una preparación física poco adecuada para dicha actividad. Pero como era un proyecto y con un ideario establecido por una comunidad de doscientos jóvenes al cual adhiero hasta el día de hoy, esos inconvenientes no fueron pretextos para no lograrlo. Y lo pude hacer pese a los mil dolores, calambres, ampollas y –naturalmente- una clara intención de renunciar en uno de esos días duros.

¿Cuáles fueron las causas que permitieron ese logro? Uno fue el acompañamiento tanto de mi pareja –quien me transmitía apoyo y me animaba diariamente al momento de ponernos en contacto-, amigos que estaban presentes dentro de la actividad y del vínculo que existía entre este grupo de jóvenes con el ideario de esa actividad. Si no hubiera existido aquella compenetración entre objetivo claro, voluntad personal y acompañamiento; me habría sido imposible llegar al destino que se nos había planteado.

Algo así podrían sentir los niños con dislexia cuando tienen que enfrentarse a un examen o un trabajo escrito. Sienten que tienen que enfrentarse a sus debilidades para salir con éxito.

¿Es lo mismo dislexia y disgrafía?

Antes que nada, tenemos que reconocer entre dislexia y disgrafía, ya que si bien suelen ser semejantes; cada una tiene sus propias características y herramientas para trabajar y fortalecer a la persona. Si no realizamos esa diferenciación, las estrategias utilizadas no serán de utilidad, es más, nos entorpecerán en nuestro objetivo o meta personal. Apoyándonos en las ideas planteadas por la experta Kate Kelly, podemos juntos empezar a detallar algunas estrategias simples y sencillas. Qué es la dislexia y la disgrafía:

- Disgrafía
Es importante definir a la disgrafía como una dificultad en el aprendizaje que se concretiza en un inconveniente en el acto físico de escribir. Es decir, el hecho concreto de tomar un lápiz y realizar el movimiento de la escritura.

- Dislexia
La dislexia es una dificultad en la lectura la cual presenta las siguientes dificultades en la escritura: una gramática y ortografía de mala calidad, dificultad en deletrear la palabra, problemas para memorizar palabras familiares a simple vista.

4 claves para ayudar con la escritura a los niños con dislexia

La dislexia no es igual que la disgrafía

En este post nos queremos enfocar con la dislexia. ¿Qué estrategias te puedo sugerir enfrentarnos con la escritura? Me gustaría señalar en esta ocasión cuatro que pueden ser sencillas pero efectivas.

 - Apuntes, textos y compañeros de apoyo
¿Cómo no acordarse cuando en una exposición oral teníamos esa ficha o papel que nos apoyaba? ¿Por qué no ocupar lo mismo para la escritura? Frases hechas para iniciar, continuar o finalizar un texto, uso de conectores básicos u otra fórmula que ayude para la escritura puede salvaguardar ese momento particular.

Dentro de lo mismo, si tengo dudas ortográficas, consultar mediante distintas aplicaciones a la mano, o el siempre clásico pero efectivo diccionario. Incluso, siempre ayuda un amigo o pareja que tienes confianza y que te pueda leer tu texto, informe o documento; porque siempre otra mirada aporta porque ve aspectos que uno no alcanza a apreciar.

- Tener una estructura básica en sus oraciones
¿Recuerdan ustedes esas clases básicas de gramática? Una estructura básica dentro de la oración era tener un sujeto, verbo y su predicado. Simple y efectivo. Esa sencillez aplicarla a los textos escritos. Elaborar textos sencillos, sin complicarse en el mensaje. Aquello ayuda a la hora de desarrollar una idea.

- Darse un tiempo más prolongado
Aunque suene como obvio, igual es importante reforzarlo. Tómate tu tiempo, no te apresures, no te subas a esa máquina de la inmediatez. Date ese tiempo de pensar que vas a escribir y deja brotar esa sencillez mediante una buena pausa.

- Identificación con el objetivo, compromiso con sus propósitos y voluntad en el ejercicio
Si bien son los últimos, son los más importantes. Si no existe un deseo que provenga de tu propio ser, si no lo tienes como un ideal que te permite mantenerte pese a cualquier frustración una constancia ejercitada y férrea que esté dispuesta a alcanzar su objetivo; todo lo dicho no va a  alcanzar ningún fin que te transforme y te permita crecer en tu escritura.

Yo pensaba que era imposible caminar tanto dado mi físico, pero la calma en el caminar, desarrollar una estructura en mí día a día, apoyarme en mis compañeros e identificarme con mi objetivo hizo posible ese logro. No es menor para un niño con dislexia este desafío, pero siguiendo este mismo actuar descrito en las estrategias, permite un avance en su alma y en su desarrollo; porque se mentaliza de que no hay imposibles, solo un espíritu fuerte que puede tomarse y desarrollarse siendo estratégico y sencillo en sus objetivos.

Nosotros nos ponemos nuestros límites y nosotros mismos somos capaces de ensancharlos.