Ideas para trabajar el inicio de la escritura con los niños

Juegos infantiles para entrenar el trazo con el lápiz

Laura Cerrillo
Laura Cerrillo Logopeda y docente

Es habitual que, al principio, cuando los niños empiezan nuevas tareas y etapas evolutivas estas cuesten; de la misma manera que la tarea de caminar fue inicialmente compleja para las piernas, ahora es previsible que también lo sea la tarea de empezar la escritura para los dedos de las manos.

Te contamos los principales conceptos a tener en cuenta para comprender la complejidad de la tarea, así como ideas para trabajar el inicio de la escritura con los niños.

Cómo trabajar el inicio de la escritura en los niños. Motricidad gruesa y fina

Ideas para jugar y trabajar el inicio de la escritura con los niños

Antes de hablar de la grafomotricidad, es importante diferenciar dos conceptos básicos pero a menudo poco diferenciado; la motricidad gruesa y la motricidad fina. La motricidad gruesa hace referencia a actividades o movimientos de grandes grupos musculares (por ejemplo, saltar o caminar). Mientras que la motricidad fina hace referencia a actividades o movimientos de, (por ejemplo, movimientos concretos de lengua, labios o dedos). Por tanto, la grafomotricidad está dentro de las habilidades propias de la motricidad fina más complejas y difíciles. Por ello es importante preguntarnos ¿Podría entrenar desde casa para fomentar o mejorar esta habilidad de manera lúdica y divertida?

La respuesta es sí, tanto para estimular que se desarrollen las habilidades, como para mejorarlas en caso de mostrar pequeñas dificultades, cualquiera de las siguientes cuatro ideas que os ofrecemos a continuación pueden ser muy beneficiosas:

- Pintar y dibujar: Es lógico pensar que el pintar y dibujar son tareas previas a la escritura, pero también es muy típico encontrar niños que no les gustan estas tareas, no las practican y luego cuesta la escritura. Tanto pintar como dibujar es una manera divertida y previa al trazo que ayuda mucho tanto a integrar como coger los utensilios y realizar los movimientos adecuados en manos y dedos.

- Actividades cotidianas: Hay muchas tareas de la vida cotidiana que implican movimientos finos de los dedos. Todo ellos son útiles como entrenamiento sin apenas darnos cuenta. Son ejemplos de ellos el atar cordones o botones, poner pinzas, coger cuerdas, usar cremalleras o coger cosas pequeñas con los dedos y transportarlas, entre otras.

- Variedad de utensilios y superficies: Escribir no solo debe ser usar el clásico lápiz negro y hoja de papel blanca. Hacer cambios de ambos elementos puede estimular mucho a los más pequeños. Variando los utensilios y por ejemplo usando rotuladores más gruesos y finos, de todo tipo de colores y formas de agarre. O cambiando también la hoja de papel por una pizarra, un cartón o una superficie de arena, por ejemplo.

- Uso de la tecnología: A parte de los cuadernillos de grafomotricidad ampliamente conocidos. Actualmente podemos encontrar diferentes aplicaciones, en muchos casos gratuitos o de bajo coste (tanto para dispositivos IOS como para Android), específicas para trabajar el trazo. Pudiendo encontrar juegos de reseguir con los dedos (formas, dibujos, letras y números) de manera interactiva y con gran variedad de formatos para todos los gustos y edades.