La huella emocional que dejan las fotos que publicas de tus hijos

Las fotos que publicas de tus hijos en las redes sociales puede marcarles para siempre

Andrés París

Observa los perfiles de tus amigos y seguidores. A lo mejor nunca te has fijado pero te darás cuenta que en una gran mayoría están repletas de fotos de sus hijos en diferentes situaciones. El primer helado, un cine, jugando en el parque, etc. Lo curioso de este tema, y sin ahondar en temas de propiedad intelectual, protección de difusión de imágenes de menores, o de los riesgos que conlleva el hecho de hacer y difundir fotos en lugares públicos, etc. Es que, por norma general, desconocemos la huella emocional que puede dejar al exponer la vida de nuestros hijos de un modo tan ligero.

Piensa antes de publicar fotos de tus hijos en las redes sociales, puede que dejes una huella emocional difícil de borrar.

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La huella emocional que dejan las fotos que publicas en internet  de tus hijos

Actualmente, un gran porcentaje de adultos, hacemos un uso excesivo de las redes sociales, parece que con el objeto de compartir la vida de nuestros hijos. Haciendo un símil, es como si escucharas un partido de fútbol por la radio..."minuto y resultado"....hagan lo que hagan, aunque sea lo más habitual del mundo es subido a las redes, así podemos ver "desayuno en familia", "al cole que llegamos tarde", "la función en el colegio", " unos días en la playa", "que mayor te has hecho hija mía" "recuerdos de cuando nació", " su primer disfraz de Halloween y un largo etc…

La pregunta que yo lanzo a esos padres es: ¿Os habéis preguntado si vuestros hijos van a estar a gusto con esta conducta vuestra? ¿Has pensado que le podría pasar factura? ¿Cuál es el fin de esta sobreexposición en las redes?

Este tipo de padres que dejan poco espacio a su intimidad y cuentan prácticamente todo por redes sociales, empiezan a ser catalogados como padres periodistas.

Emocionalmente hablando, podemos estar haciendo mucho daño a nuestros niños, y también haciéndolo a nosotros mismos.

Desde mi punto de vista es un reflejo de inseguridad por parte de los padres mostrar continuamente a nuestros hijos, como si de un trofeo se tratase, o creando un perfil o identidad falsa de nuestros hijos mostrándolos como no son. Hablamos ya de casos que se están produciendo, donde se muestran niños como auténticos "winners" o genios desatando unas expectativas en el niño, y en el entorno, que luego es muy difícil de alcanzar, y de gestionar cuando no se alcanza.

Como he dicho anteriormente, me parece un mecanismo de defensa y de inseguridad, y de conducta poco reflexiva por parte de los padres. No debemos sobre exponer a nuestros hijos, ni en lo excepcional o bueno, ni en lo simple o habitual.

Además, podemos observar que muy pocos son los padres o madres que ponen fotos de sus hijos enfadados, con rabietas, o cuando han hecho los deberes mal, o cuando están sucios y feos, o cuando juegan al fútbol y están en el banquillo. Buscamos la vida perfecta, intentamos reflejar nuestro ideal de perfección en nuestros hijos y mostrarlo al mundo, pero hemos elegido el camino incorrecto. A la excelencia nunca se llega por la vía rápida y de una forma tan superficial, y ese es uno de los mayores errores que podemos cometer, ya que contribuimos en gran manera para no forjar el carácter de estos.

Desde el punto de vista emocional, debemos enseñarles a que cada uno de nosotros somos fruto de las respuestas de emociones placenteras, y de la gestión de las menos placenteras y la suma de los dos es lo que conformará nuestra personalidad.

Mi recomendación es simplemente que tengas en cuenta estas tres preguntas:

  1. ¿Te has planteado si a ellos el día de mañana les va gustar todo lo que has estado subiendo?
  2. ¿Qué necesidad tienes de difundir solo lo bueno y no aprender de lo malo?
  3. Y, desde el punto de vista emocional, ¿esto le hará sentir bien o mal a tu hijo, o lo deja indiferente?

Recuerda, una vez que des respuesta a estas preguntas, valoremos que ser emocionalmente más inteligentes es enseñarles a gestionar y disfrutar de las emociones, tanto placenteras como menos placenteras. Enseñar y mostrar una vida maravillosa a ellos y al entorno, sabiendo que nunca es así, que es irreal, puede concluir en un daño emocional irreparable.

Ahora que lo ya lo sabes, intenta repasar tus imágenes de tus redes sociales, facebook, instagram, twitter, etc... tus hijos te lo agradecerán.