Niños con autismo muestran en el aula cómo les afectan los ruidos fuertes

Dos niños con autismo explican con ejemplos prácticos qué sienten cuando hay barullo a su alrededor

María Machado

A todos los padres y profesores nos gustaría meternos dentro de la cabeza de los niños para saber qué están pensando. Esta curiosidad se convierte en una necesidad cuando vemos que están sufriendo. Es precisamente lo que les ocurre a los niños con autismo cuando están expuestos a ruidos fuertes. Para concienciar sobre ello, basta con comparar sus pensamientos con el agua cuando se agita dentro de una botella, como han hecho dos niños con autismo en el último vídeo viral. Su objetivo era conseguir que el resto de compañeros de clase entendiesen cómo sus cabezas reaccionan al barullo.

Cómo los ruidos fuertes afectan a los niños con autismo

Dos niños con autismo explican cómo sufren con los fuertes ruidos

En un vídeo, grabado en un aula en Brasil, dos niños con autismo demuestran con algunos prácticos ejemplos cómo sus cabezas reaccionan al ruido. Explican el barullo o los golpes fuertes les afectan mucho más que a cualquier otra persona.

Los dos niños dieron una lección a sus compañeros de clase. En este vídeo, que fue publicado en el perfil de 'Inclusão ou Exclusão' de Facebook, y que está llamando mucha atención en las redes sociales, los dos alumnos explicaron de una forma didáctica, qué sienten cuando sus compañeros hacen mucho ruido.

Ponemos aquí algunos de los ejemplos que dan los niños a sus compañeros:

- "Cuándo gritáis en la clase, parece que nuestra cabeza se atraganta y se obstruye".

- "Cuándo escuchamos mucho ruido, nuestros pensamientos se agitan como el agua dentro de esta botella" (mientras agitan la botella).

Además, comparan lo que sienten con un programa de televisión en el que unas mujeres dicen continuamente todo lo que sus maridos tienen que hacer. En este show, ellas hablan tanto que la cabeza de los hombres parece que van a explotar y tienen que poner un botón que al apretarlo consiguen silenciarlo todo.

Los niños explican lo mucho que les gustaría tener uno de esos botones. Sin embargo, añade la profesora, como ellos no disponen de un botón tienen que aguantar los ruidos y el barullo, que les causa dolores de oído y de cabeza.

Como solución, los niños sugieren que en un momento de mucho ruido, los profesores intervengan para frenar el jaleo.

Los petardos y cohetes también afectan a los niños con autismo

El ruido de los cohetes para niños autistas

Los niños con autismo suelen tener hipersensibilidad auditiva. En algunos casos, esta condición puede controlarse, lo que permite que los pequeños lleven una vida normal. Sin embargo, en otros casos, estas molestias pueden acabar limitando por completo el día a día de los niños con autismo y el de sus familias.

Tanto es así que los petardos y cohetes, que suelen ser usados en fiestas como carnaval, Navidad y Nochevieja, pueden causarles un gran dolor. De hecho, son muchos los padres que, ante alguna de estas celebraciones, hacen un llamamiento para que se limite o se acabe con los ruidos que emiten estos artefactos explosivos.

Los ruidos que emiten estas explosiones no hacen daño solo a los niños con autismo, sino también a otros niños que les temen, a personas mayores e, incluso, a perros. Son muchos los que sufren con los ruidos tan estridentes. Por eso, es recomendable que alejemos a los niños de los ruidos fuertes para, de esta forma, proteger sus oídos. Además, debemos tener en cuenta que la exposición continuada a este tipo de explosiones puede causar la pérdida auditiva temporal en los niños, e incluso, la pérdida total.

Por otro lado, no podemos olvidar que a las personas con autismo les resulta muy complicado anticipar qué va a ocurrir, es decir, les cuesta identificar las consecuencias de las acciones. Es por ello que, más allá del ruido, a los niños con autismo les puede costar mucho saber el porqué detrás de las explosiones de los fuegos artificiales, lo que les causa una gran confusión.

Por ello, en caso de tener que exponer necesariamente a los niños con autismo a una situación en la que puede haber fuegos artificiales, los expertos recomiendan:

- Utilizar pictogramas para explicar a los niños a dónde van a ir.

- Organizar alguna otra actividad que resulte un refuerzo tras enseñarle el pictograma. Un ejemplo, podría ser ver un vídeo en el que aparezcan fuegos artificiales o dibujarlos.

- Aumentar poco a poco el tiempo de exposición a los cohetes.

La dificultad para oír afecta a la capacidad de los niños con autismo de desarrollar y reconocer el lenguaje. De hecho, los investigadores revelan que esta sensibilidad a los ruidos de los niños con autismo podría ayudar a los padres y especialistas a identificar de manera precoz a los niños con este trastorno.