El lenguaje en niños con autismo

Cómo desarrollar el lenguaje en niños con autismo

El autismo es un trastorno generalizado del desarrollo que puede causar problemas sociales, de comunicación y de comportamiento significativos. Estos aspectos pueden presentarse de diferentes maneras en cada una de las personas. Por ello, más que hablar de autismo como entidad, debemos contemplar los trastornos del espectro autista. 

Uno de los grandes problemas de los niños con autismo son el lenguaje y la comunicación verbal, lo que está muy unido a las alteraciones de la conducta. 

¿Cómo es el lenguaje en niños con autismo?

El desarrollo del lenguaje en niños con autismo

Cada niño es un mundo, y su desarrollo está determinado por diferentes factores. Según diversos autores, los niños con autismo pueden desarrollar el lenguaje de las siguientes maneras:

- Niños autistas que no desarrollan ningún tipo de lenguaje oral.

- Niños que adquieren lenguaje con retraso, tanto en la comprensión como en la expresión.

- Niños cuyo lenguaje presenta anomalías tales como ecolalia, trastornos pragmáticos, alteraciones de la prosodia o del uso de determinadas palabras.

¿Cómo puede ayudar el logopeda a los niños con autismo?

Es muy importante fomentar la comunicación con estos niños. Sin embargo, la intervención logopédica en estos casos es mucho más amplia, y abarcaría diferentes aspectos:

1- Adquisición de los requisitos básicos para el desarrollo del lenguaje: 

Se deben trabajar aspectos como:

- Atención.

- Habilidades comunicativas básicas.

- Seguimiento de órdenes e imitación.

- Juego simbólico.

2- Eliminar conductas inadecuadas: 

Lo que se pretende es disminuir la frecuencia de conductas inadecuadas y aumentar la frecuencia de conductas adecuadas. 

3- Sistema alternativo o aumentativo de comunicación: 

En función del nivel de lenguaje del niño, podremos valorar la introducción de un sistema alternativo o aumentativo de comunicación. También, es importante reforzar todos los niveles del lenguaje: fonética-fonología, sintaxis, semántica, pragmática, todo en función de las capacidades de cada niño. 

Debemos adaptar en todo momento la intervención a cada uno de los niños. Por ello, será necesario una evaluación exhaustiva y la adaptación constante del programa de intervención en función de los avances del niño. 

Asimismo, será importante informar a los padres del diagnóstico de su hijo y sus implicaciones, de los objetivos del tratamiento y del transcurso del mismo. Además, el logopeda deberá estar en contacto directo con los profesionales del centro escolar, para llevar a cabo una intervención conjunta y optimizar los resultados.