Qué son las agendas visuales para los niños con autismo

La importancia de las imágenes para los niños con autismo

Uno de los cambios más importantes y significativos que se han producido en los últimos veinte años en el ámbito educativo de los niños con autismo ha sido el de considerar central la funcionalidad e importancia de las tareas. Es decir, que puedan entender la finalidad de la realización de una serie de tareas encadenadas (medios) para conseguir un producto final (meta). 

Con la elaboración de agendas se pretende conseguir un objetivo a largo plazo: que las personas sean capaces de planificar sus propias actividades en función de sus preferencias y necesidades.

Te contamos qué son y cómo se usan las agendas en los niños con autismo.

La importancia de las agendas visuales para los niños con autismo

Qué es una agenda visual para niños con autismo

Las agendas se trabajan todos los días en el colegio y suele ser la primera actividad después de tener una pequeña conversación de saludo. Con niños que no usan en lenguaje oral y utilizan el no verbal, se señala cada uno de los pictogramas y se rotula con gestos; a aquellos niños que poseen lenguaje oral se les pide que lean lo representado para comprobar su comprensión y ayudarles cuando no lo entiendan.

Son herramientas que usan imágenes de actividades diarias y, a menudo, el resumen simple de sucesos relevantes del día. Facilitan la anticipación y comprensión de las situaciones, incluso a niños con autismo de nivel cognitivo bajo y con los que deben usarse secuencias visuales como claves de organización del tiempo. Las agendas tienen efectos muy positivos porque dan tranquilidad y reducen la ansiedad de los niños con autismo, favorecen su motivación para el aprendizaje y contribuyen a ordenar su mundo. 

Los problemas de anticipación que sufren los niños con autismo constituyen una de las dificultades más importantes a la hora de comprender e intervenir ante conductas desconcertantes, la sensación de desconexión y en estados de ansiedad, nerviosismo y problemas de conducta. Situaciones de este tipo junto con un importante problema de comunicación, constituyen el núcleo central de la explicación de los problemas de comportamiento que presentan algunas personas con autismo, especialmente cuando son pequeños o se encuentran muy afectados cognitivamente.

De ahí la importancia de elaborar herramientas que ayuden a anticipar el futuro, ya que avisar verbalmente de los acontecimientos que van a ocurrir no resulta útil para la mayoría de los niños con autismo. 

Esto se consigue a través de la representación de la realidad mediante fotografías o pictogramas, utilizando claves visuales que sitúen a los niños en el tiempo y el espacio y le anticipen lo que va a ocurrir y que respondan a ¿qué voy a hacer?

La idea básica consiste en representar en una hoja de papel dibujos esquemáticos que correspondan a cada una de las actividades y acontecimientos que ocurran en el día o en un periodo del mismo (mañana, tarde). Este sistema permite enseñar al niño a comprender las distintas viñetas con contenidos muy variados, de tal forma que cuando los planes cambian, como ocurre en fechas especiales, no supone problemas ni para el profesor, que elabora la agenda en el momento e introduce cambios de última hora si es necesario, ni para el niño con autismo que interpreta con facilidad los nuevos pictogramas y los asocia sin dificultad con las actividades que se van realizando.

A lo largo del día, se consulta la agenda cuando se cambia de actividad. Si en algún momento no da tiempo a realizar alguna actividad o es necesario cambiar de planes, se tacha el pictograma y entre dos viñetas se puede introducir la nueva actividad. Al terminar la jornada o finalizar lo planificado en una agenda se vuelve a leer intentando relacionar el repaso con situaciones comunicativas, como contarle a la familia lo que se ha hecho.