Cómo preparar al niño con autismo para la vuelta al colegio

Por qué debes anticipar a tu hijo con autismo la vuelta al colegio y cómo hacerlo

Alejandro Écija
Alejandro Écija Maestro en audición y lenguaje

Muchos padres dirán que todos los años sucede lo mismo después del verano: la vuelta al colegio. Y que por lo tanto, sus hijos sabrán de sobra qué conlleva estas nuevas rutinas como por ejemplo levantarse temprano o hacer ciertas tareas. Pero ¿qué ocurre cuando tenemos un hijo con autismo en casa? En Guiainfantil.com te ayudamos a preparar al niño con autismo para la vuelta al colegio.

La vuelta al colegio de los niños con autismo

Preparar al niño con autismo para la vuelta al colegio

En este artículo te explicaré por qué debes anticipar a tu hijo con autismo la vuelta al colegio y cómo hacerlo dependiendo del nivel de comprensión espacio temporal que tenga, y en relación a los apoyos necesarios que puede necesitar que uses.

Las personas con autismo necesitan conocer lo que ocurre a su alrededor y poder anticiparse a dichos cambios puede suponerles saber cómo actuar en cada momento. En numerosas ocasiones, la anticipación de una situación que ha de llegar nueva o de una esperada que ha cambiado a última hora (no se puede bajar al parque porque llueve) es de vital importancia.

La anticipación prepara al niño para una acción futura, de esta forma reducimos la ansiedad que los cambios repentinos (inflexibilidad) o actividades no favoritas pueden producir en él.

Además, las personas con autismo tienen como cualquier otras sus propios gustos, deseos y planificación mental de aquello que quieren (aunque en este caso esté alterado como previamente hemos mencionado por inflexibilidad, obsesiones y rituales), por lo que es cuestión simplemente de hacer uso de su derecho como persona de conocer y comprender lo que le rodea para poder gestionarse mentalmente de la forma más autónoma sus sentimientos y emociones al respecto.

Y es que septiembre puede ser un mes muy complejo pues la vuelta a la normalidad puede llegar a ser un poco caótica o llevarnos a la apatía del nuevo comienzo de curso escolar. Por ello ¿cómo anticipar a nuestros hijos con autismo los nuevos cambios que van a ocurrir en septiembre?

Cómo ayudar al niño con autismo en el inicio del curso escolar

En primer lugar, y aprovechando que aún quedan algunos días de vacaciones, se pueden ir introduciendo cambios progresivos en las rutinas más susceptibles a variar, por ejemplo, poniéndole algunas actividades de trabajo en mesa dependiendo del nivel académico y de las recomendaciones realizadas por los profesionales educativos que atiendan al niño y a la familia.

Asegúrate que sea el tiempo justo para que acepte la tarea, se concentre un poco y tenga éxito en ella. Lo importante no es la cantidad de tiempo o la dificultad, sino que la mente del niño sea lo necesariamente flexible para aceptar los cambios.

Realízalos por lo tanto de forma gradual, y poco a poco, ve introduciendo otros pequeños cambios, de forma que acabe recibiendo el cambio como una rutina más, trabajando de esta forma la flexibilidad y la reducción de manías y obsesiones que han podido darse durante el verano debido a la falta de estructura (dicha falta de estructura no tiene porque haber sido fruto de desorden en el hogar, si no más bien, del propio descanso familiar que todos necesitamos).

Por otra parte, los cambios en los horarios familiares y escolares afectarán de alguna manera al cansancio de todos los miembros del hogar. Por ello, procura que cene un poco antes de lo acostumbrado en verano y terminar con una ducha o baño relajante. Puedes sustituir el baño por un cuento o una actividad dentro de la cama como realizar algún pequeño juego de luces en el techo. Está en nuestras manos coger ciertas estrategias que relajan a nuestros hijos y aprovecharlas para indicarles que el día acaba.

A continuación y no por ello debes de hacerlo lo último, si no más bien todo lo contrario, realiza una agenda diaria con aquellas cosas que hará tu hijo. En realidad, para las personas con autismo debe ser una rutina mirar su agenda puesto que les ayuda a regular sus expectativas sobre el día entre otras muchas razones. Sin embargo, y si aún no lo haces, es aconsejable que le expliques a tu hijo al menos la primera jornada de colegio que le espera.

Si no tienes pictogramas, usa dibujos o fotografías. Si tu hijo ya lee, bastará con escribirla y añadir algunos dibujos explicando las conductas en positivo que esperamos de él como 'estar contento, tranquilo, portarse bien, etc'.

Finalmente, el día de entrada al colegio haz “un importante”. Para ello, coge un bolígrafo o rotulador rojo y escribe/dibuja los acontecimientos importantes que ocurrirán ese día y la conducta esperada. Por ejemplo, 'importante, María mañana va al colegio, después de la escuela viene papá a recogerla; María tiene que estar contenta y tranquila'.

En definitiva, es necesario anticipar a nuestros hijos cambios como el comienzo escolar ya que les ayudará a autorregularse y a conocer tanto aquello que sucederá como aquello que se espera de ellos.