Cómo aprenden a leer los niños con autismo o síndrome de Down

Las pautas a seguir para que los niños con autismo o síndrome de Down aprendan a leer

Elena Cabeza Pereiro
Elena Cabeza Pereiro Logopeda infantil

Tanto leer como escribir significan una normalización cultural y de autonomía que supone la integración de la persona en todos los ámbitos. Saber leer permite el acceso al mundo de la información y de la comunicación actual. Sin leer no podríamos avanzar en nuestros aprendizajes posteriores necesarios para el desarrollo. La lectura faculta a la persona de una independencia, de capacidad para lograr resolver muchos de nuestros problemas siendo un medio de comunicación y al mismo tiempo un instrumento para el disfrute y el ocio.

Te contamos cuál es el método para que los niños con autismo o síndrome de Down aprendan a leer.

Cómo aprenden a leer los niños  con autismo o síndrome de Down

Cómo aprenden a leer los niños con autismo

El método global parte de unidades de significado completo (palabras) para posteriormente llegar a unidades más pequeñas y abstractas como sílabas y letras. Trabaja con palabras apoyándose en las imágenes que las identifiquen para que el niño comprenda el concepto desde el principio.

Este método, que es el que se aplica en las edades más tempranas, se fundamenta en que los niños perciben primero la globalidad de las cosas, y luego los detalles. En general, los métodos globales tienen la ventaja de ser más motivadores al presentar desde el principio la palabra completa con su consiguiente sentido para el lector.

Los niños con autismo y con síndrome de Down tienen la memoria visual más desarrollada que la auditiva por lo que el método global les va a facilitar la tarea de aprender a leer. Las palabras se leen como una imagen y no divididas en sonidos o letras. El niño tiene que reconocer la palabra por su forma global y no por sus componentes.

Se empieza a introducir la lectura con palabras e imágenes que sean motivadoras para el niño para fomentar su interés, atención y satisfacción. Si al niño le gustan los animales se empezará por leer sus nombres, si le gusta un personaje de dibujos animados o de una película leerá vocabulario relacionado con este personaje y con imágenes de él.

Para comenzar a trabajar la lectura global no se parte de unos criterios de edad sino de la consecución de unos requisitos mínimos que permitan al niño empezar el proceso y tener éxito en el mismo, para lo cual es necesario que tenga una comprensión del lenguaje sencillo y posea habilidades para comunicar (no necesariamente de forma verbal) lo que quiere o ve, que sea capaz de permanecer en una tarea durante un tiempo limitado y mantenerse sentado, que muestre atención cuando le presentemos la actividad y estén presentes o desarrollándose las habilidades básicas de memoria y discriminación, asociación, clasificación y emparejamiento de objetos, imágenes o dibujos.

En el caso específico de las personas con autismo y síndrome de Down la lectura sirve en muchos casos como sistema alternativo y aumentativo del lenguaje oral, ayuda a mejorar problemas fonéticos y semánticos del lenguaje oral y facilita la expresión y comprensión de ideas, sensaciones y pensamientos.

Esta posibilidad nos la ofrece la lectura ya que va a dar forma visual al lenguaje oral de manera permanente. Va a favorecer la mejora de conductas fijando normas, trabajando el déficit de anticipación y de organización del tiempo e impulsando el control de problemas atencionales y de retención de la memoria, incluso ayudando a canalizar muchas de las conductas inadecuadas proporcionando una actividad para la relajación. Además favorecerá el lenguaje espontáneo y la mejora en las habilidades de conversación.