Causas y tipos de tortícolis en bebés

Qué puede causar la tortícolis en bebés

Lidia Expósito Peral
Lidia Expósito Peral Fisioterapeuta y Osteópata

La tortícolis es un estado de contracción involuntaria del ECOM (Esternocleidomastoideo) y de los Escalenos, que origina el mantenimiento de una posición de inclinación de la cabeza del niño hacia un lado y una rotación cervical hacia el lado contrario. 

Aunque te parezca extraño no solo los adultos padecemos tortícolis, también se pueden dar casos de tortícolis en bebés. Conoce qué tipos de tortícolis son más comunes, qué la causa y cómo puede prevenirse.

Dos tipos de tortícolis en bebés

bebé con tortícolis

La tortícolis en los bebés puede ser de dos tipos: congénita ó adquirida.

1 - Consideramos que es tortícolis congénita cuando ya está presente en el momento del nacimiento o se produce durante los primeros días o semanas del bebé.

En ocasiones podemos notar una induración en la musculatura, que no es más que el hematoma que se produce en parte del músculo si ha sucedido un estiramiento excesivo.

Normalmente la tortícolis congénita es más frecuentes en embarazos múltiples, (ya que hay menos espacio en el útero para que los bebés se muevan cómodamente), en partos difíciles con expulsivos largos donde hay que utilizar instrumentos para ayudar a sacar  la cabeza del bebé, cuando se producen vueltas de cordón o cuando la madre ya presenta una escoliosis.

Hay que entender al bebé “como si fuera un pasajero que se adapta a su pasaje”; en este caso su madre. Si ésta ya tiene en su columna y sacro un patrón de torsión debido a la escoliosis, el cuerpo del bebé (sobre todo su cabeza) que es la zona más moldeable y que más sometida está a las presiones, puede absorber estas tensiones.

2. La tortícolis adquirida aparece después del nacimiento. Casi siempre debida al abuso de la posición de tumbado boca arriba. Se relaciona a menudo con la plagiocefalia. También puede surgir después de traumatismos, otitis, amigdalitis…

Cómo saber si mi bebé sufre de tortícolis

Hay que sospechar que su bebé padece tortícolis si cuando permanece tumbado, succiona o duerme, observamos que siempre tiene preferencia a mantener la cabeza girada hacia el mismo lado. Si le cuesta rotar el cuello hacia el lado contrario, si mantiene elevado el hombro del lado afectado y si vemos que su pelvis se inclina hacia el mismo lado al que inclina la cabeza adquiriendo una posición de “plátano”.

El cuerpo del bebé se adapta a la tensión de su cuello, acortando las cadenas musculares del lado de la inclinación de la cabeza y estirando las del lado contrario.

Cómo tratar un caso de tortícolis en bebés

No nos encontramos ante una disfunción grave. Las tortícolis tienen buen pronóstico, y más si se tratan con prontitud, pero es muy importante realizar un tratamiento fisioterápico y/u osteopático lo más temprano posible, para evitar la cronicidad de las compensaciones del bebé.

Si no se trata de forma temprana, se pueden provocar:

- Asimetrías faciales y craneales.

- Deformidades de la columna vertebral.

- Problemas visuales.

- Desarrollo motor más lento, peor coordinación mano ojo, menos uso de la mano del lado al que tiene dificultad de girar.