El impacto de las pantallas en niños hiperactivos

Cómo afecta el uso de las nuevas tecnologías a los niños TDAH

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

En los últimos años hemos visto como dispositivos electrónicos como tablets, ordenadores, móviles, televisiones, consolas, etc. han “invadido” y cambiado el tiempo de ocio de los más pequeños.

Estos aparatos han irrumpido en la vida diaria de los niños sin ningún filtro creando efectos de riesgo que pueden perjudicar de alguna manera el desarrollo, la salud y la creatividad de los jóvenes. Pero, ¿cuál es el impacto del uso de las pantallas en niños hiperactivos?

Los efectos de las pantallas en la infancia

Niño hiperactivo y el uso de las pantallas

Desde hace mucho se estudia el impacto que pueden ocasionar las pantallas tanto en el desarrollo emocional como en el intelectual de los niños. Los efectos que produce son diversos:

- Pasividad. La utilización de estos aparatos fomenta la pasividad de los niños, reduciendo su actividad física e impidiendo la capacidad creativa e imaginativa que tienen. También les quita tiempo de interactuar con otros en el juego, actividad importante y esencial para el desarrollo de la inteligencia, aprendizaje y habilidades sociales.

- Riesgos para la salud. Se eleva el riesgo de sobrepeso y obesidad en los niños. Estar mirando la pantalla implica menor ejercicio físico y además se demuestra que aumenta la ingesta total de comida cuando los niños se encuentran frente a una pantalla. Estamos ante un nuevo tipo de sedentarismo, el tecnológico. Esto puede implicar que en el futuro, cuando los niños sean adultos sean proclives a padecer enfermedades cardiovasculares, hipertensión o diabetes.

- Problemas de sueño. Pasar mucho tiempo frente a la pantalla provoca pesadillas, despertares nocturnos y problemas nocturnos.

- Agresividad. Hay estudios que demuestran que la violencia que se puede ver a través de estas pantallas se pueden asociar a comportamientos antisociales y agresivos.

- Problemas de lenguaje y lectura. Pasar tanto tiempo delante de una pantalla supone una barrera para la comunicación y la lectura. Esto hace que se dificulte la adquisición del lenguaje y la comprensión de textos, que a su vez implica el empeoramiento del rendimiento académico a largo plazo.

- Hiperactividad. El exceso de estimulación contribuye a aumentar la necesidad de movimiento y los problemas de nerviosismo.

El uso de las pantallas en niños hiperactivos

Cuando el niño no para quieto en el colegio, ni en casa, pero a la hora de ver la televisión, o jugar a videojuegos pasa todo lo contrario, muchos adultos se asombran de ver como niños que son diagnosticados como hiperactivos se quedan ensimismados y enganchados a las pantallas.

Lo que ocurre, en realidad, es una característica del TDAH. Este tipo de niños tienen la capacidad de concentrase delante de la pantalla, pero no en otros lugares. Los niños hiperactivos tienen problemas en cuanto a su atención sostenida y directa. Es decir, tienen dificultad para mantener la atención en aquello que les supone un esfuerzo mental. Pero cuando están frente a una pantalla, por ejemplo jugando a un videojuego reciben respuestas rápidas a lo que hacen por lo que reciben un refuerzo positivo incrementando su interés y motivación.

Todos tenemos una zona de actividad emocional en la que rendimos bien. Esta zona en los niños con TDAH es muy estrecha. Estar por encima de esa zona crea ansiedad y por debajo crea aburrimiento. Cuando un niño con TDAH juega frente a una pantalla, lo que ocurre es que se encuentra dentro de su espectro de actividad emocional en la que trabaja bien. Todos los estímulos que necesita se los proporciona el propio videojuego a muy corto plazo y por eso no tienen necesidad de moverse.

En el caso de la televisión, como no precisa necesariamente de una atención sostenida son capaces de estar durante horas mirándola. Mientras ellos juegan y pasan las horas frente a la pantalla, en el “exterior” siguen sucediendo cosas como hacer los deberes, salir a la calle con amigos, hacer deporte, etc. Y si no hay límites es cuando aparecen los problemas.