Tiempo de exposición al sol para obtener vitamina D sin quemarse en niños y adultos

Cuánto tiempo debemos exponer a los niños al sol para obtener vitamina D

Alba Caraballo Folgado

Solo existen dos formas de obtener vitamina D: exponernos al sol o tomar suplementos. Y es que a través de la alimentación no se logra el aporte necesario. Para que te hagas una idea, sin suplementos adicionales, obtenemos el 90% de la vitamina D del sol y el 10% a través de la dieta. 

Últimamente expertos vienen alertando sobre los peligros de cubrirnos en exceso, tanto en invierno como en verano, y se están detectando una cifra elevada de niños y adultos con carencia de esta vitamina. En Guiainfantil.com veremos cuánto tiempo de exposición al sol es necesario en niños y adultos para obtener vitamina D sin quemarse.

Tiempo de exposición al sol en niños

Tiempo de exposición solar para obtener vitamina D

Esta tabla resume la investigación llevada a cabo por el Grupo de Investigación en Radiación Solar de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) en la que se pone de manifiesto el tiempo de exposición solar necesaria para que el cuerpo obtenga la cantidad necesaria de vitamina D, sin que se produzcan daños o quemaduras en la piel.

Los expertos obtuvieron estos datos estudiando un mes de cada estación en Valencia, una población con abundante luz solar. Por lo tanto, estos datos están basados en países soleados. Asimismo, las cifras se basan en el sol que recibimos en las horas centrales del día, cuando inciden de forma más directa y en un tipo de piel III, el más común en los países latinos: 

  • Invierno: lucimos tan solo un 10% de piel al descubierto por lo que el tiempo necesario para vitamina D  sería 130 minutos. Y el tiempo máximo antes de sufrir daños en la piel sería de 150 minutos.
  • Primavera: los niños tienen un 25% de la piel al descubierto por lo que el tiempo necesario sería de 10 minutos.
  • Verano: al igual que en primavera, basta con 10 minutos al sol para que reciban la vitamina D necesaria.  Sin embargo, no sería recomendable que tomen el sol por más de 29 minutos si no queremos que se quemen. 
  • Otoño: debemos exponer a los niños a la luz solar al menos 30 minutos para obtener esta vitamina. 

Eso sí, no debemos olvidar que la cantidad de vitamina D que obtenemos al exponer su piel desnuda al sol depende de:

  • La hora del día: nuestra piel produce más vitamina D si la exponemos durante la mitad del día.
  • El lugar donde vivimos: cuánto más cerca del ecuador, más fácil será producir vitamina D porque el sol está presente todo el año.
  • El color de la piel: las pieles pálidas producen vitamina D más rápidamente que las más oscuras.
  • La cantidad de piel que exponemos: cuanta más piel llevemos sin tapar, más vitamina D producirá el cuerpo.

Distintos tipos de piel en los niños

No todos los niños tienen el mismo tipo de piel y hemos de tenerlo en cuenta a la hora de exponerlos al sol, se catalogan de la siguiente forma: 

  • Piel I: muy clara, generalmente pelirrojos, niños que se queman con facilidad y no se llegan a broncear.
  • Piel II: piel clara, niños rubios, se suelen quemar y raramente se broncean. 
  • Piel III: piel intermedia y generalmente de cabello castaño. Suelen enrojecer y luego broncearse, es el más típico en latitudes como la española, argentina, griega, italiana, chilena...
  • Piel IV: morena, no suele quemarse y se broncea rápidamente.
  • Piel V: piel muy oscura, generalmente africanos y afrodescendientes.

Vitamina D y protección solar

No hay mucho acuerdo entre los expertos, en los últimos tiempos han surgido estudios que afirman que las cremas de protección solar no permiten sintetizar bien la vitamina D en adultos y niños.

Sin embargo, otras voces defienden a ultranza la utilización de protecciones solares, ya que la forma en la que los empleamos no protege totalmente y puede pasar parte de la vitamina D. Es más, afirman que es necesario debido a los efectos cada vez más dañinos del sol. 

Por qué los niños necesitan vitamina D

Los adultos, y sobre todo los niños en etapa de desarrollo, necesitan vitamina D para absorber el calcio y fomentar el crecimiento óseo. También ayuda a regular el sistema inmune y el neuromuscular. Niveles bajos de vitamina D pueden provocar: 

  • Huesos blandos (raquitismo).
  • Huesos frágiles.
  • Depresión
  • Enfermedad cardíaca.
  • Cáncer de mama, colon y próstata.
  • Aumento de peso.

En definitiva, cuando las abuelas se pongan en jarras porque se nos ocurre sacar al niño en un día de mucho frío, tenemos que recurrir a lo que dice el pediatra, porque a nosotros no nos van a creer: hay que sacar a los niños a la calle todos los días.