La falta de sueño dificulta el aprendizaje del cerebro de los niños

Cuando los niños no duermen bien o las horas suficientes, no pueden aprender ni estudiar bien

Belén de Toro Mingo
Belén de Toro Mingo Psicóloga infantil

Tener una buena rutina de sueño es muy necesario para los adultos, pero también para los niños. El sueño tiene una función reparadora que ayuda a nuestro organismo a tener nuevas energías para el día que comienza. Cuando los niños no duermen las horas de sueño suficientes, están más cansados pero también les cuesta más mantener la concentración, están más irascibles e, incluso, les cuesta más aprender. ¿Cómo afecta la falta de sueño en el aprendizaje y el cerebro de los niños?

El cerebro infantil necesita un momento de desconexión durante la noche, ya que es el sueño es en parte el responsable del desarrollo neurológico, cognitivo y emocional de los niños. Por ello, a continuación te diremos la importancia que tiene el sueño para tus niños.

¿Qué ocurre en el cerebro de los niños ante la falta de sueño?

La falta de sueño y el cerebro de los niños

El sueño es la función reparadora del organismo, es decir, la que provee descanso y regeneración al cuerpo entero tras agotar toda nuestra energía a lo largo del día. El sueño forma parte del sistema autónomo parasimpático, el cual representa las funciones del sistema nervioso de las cuales no tenemos control, ya que cuando dormimos estamos completamente inconscientes mientras se repone la energía en nuestro cuerpo a nivel celular y orgánico.

El sueño debe cuidarse en todas las etapas de la vida, pero hay que hacer un mayor énfasis durante la infancia. Y lo más preocupante es que diversos estudios han concluido que a menudo los niños y adolescentes españoles no duermen las suficientes horas.

Esto puede deberse a múltiples razones, como el uso excesivo de las pantallas (computadoras, tablets, teléfonos, televisores), la acumulación de estrés, una vida agitada, etc. Estas señales deben ser tomadas como una bandera roja que advierte sobre los peligros para el organismo de los niños de no descansar adecuadamente, los cuales pueden derivar en agotamiento crónico, pesadez física, decaimiento emocional, desmotivaciones, falta de concentración y fallos cognitivos.

¿Los niños necesitan dormir la siesta?

El cerebro de los niños y las siestas

Muchas personas subestiman el poder de tomar una siesta durante el día, ya que creemos que no hace falta, cuando sabemos que los mamíferos suelen echársela todos los días y salvo en nuestra infancia o en tiempo de vacaciones no hacemos lo mismo, pero no en la cotidianidad debido a lo ocupado que estamos.

Sin embargo, son muchos los expertos que hablan sobre los beneficios de tomarse un pequeño descanso en mitad de la jornada diaria para revitalizarnos, tanto para los niños como para los adolescentes o los adultos.

Es por esta razón que respetar el tiempo de sueño de los niños durante la noche es importante, pues es el único momento donde realmente podemos descansar y reponer la energía que nuestro cuerpo ha ido utilizando a lo largo del día. Necesitamos regenerarnos, y lo hacemos a través del sueño.

El sueño y el aprendizaje del cerebro de los niños

El aprendizaje de los niños ante la falta de sueño

Además de lo anteriormente mencionado, el sueño infantil y adulto tiene la función de ayudar a nuestro cerebro y memoria de largo plazo a asentar toda la información aprendida. Por ello, ante la falta el sueño, las cosas no podrán ser almacenadas de la misma manera. Esto, efectivamente, tiene una gran repercusión en el aprendizaje del cerebro de los niños.

Por lo tanto, dormir bien ayuda a tus hijos aprender y estudiar mejor, no solo en cuestión de saber más cosas, sino de que se queden fijas en el cerebro para después evocarlas sin problema. Por ende, las desveladas por estudio (cuando los adolescentes o adultos jóvenes se pasan toda la noche estudiando para sabérselo todo para el examen del día siguiente) son muy negativas, ya que interrumpen las horas de sueño y no logran aprender nada.

Pero, además, el sueño tiene un componente emocional. El sueño está ligado a nuestro estado anímico, ya que está liderada en el hipocampo dentro de nuestro sistema límbico, es decir, en la zona del cerebro donde se regulan las emociones. De manera que, por ejemplo, cuando estamos nerviosos no podemos dormir o nos cuesta más conciliar el sueño.

En los niños es muy común ver esto cuando tienen pesadillas, terrores nocturnos, que están inquietos al dormir, etc. haciendo que el sueño no sea regenerador y se levanten cansados.

La importancia de las rutinas de sueño para tus hijos

Rutinas de sueño de los niños

Tener una buena rutina a seguir antes de irnos a la cama, ayuda en gran medida a tener un sueño reparador y un descanso profundo. Esto es válido tanto para los adultos como para los niños, especialmente porque los pequeños se aferran a hábitos que seguir para su día a día.

Para ello es necesario hacer las mismas acciones y tener los mismos comportamientos todos los días para llevar a los niños a la cama. Por ejemplo, tomar un baño con agua caliente, disfrutar de una cena ligera en familia, colocarse el pijama, leer un cuento, apagar los aparatos electrónicos, etc. Esto genera mucha seguridad y confort en los niños.

Repetir esta rutina a diario hará que los niños puedan disfrutar de su momento de desconexión y apreciar las sensaciones que les genera el dormir. Pero, además, debemos tener en cuenta el ambiente en el que los niños se van a dormir, sobre todo en el caso de los bebés. Según la guía '¿Cómo es un ambiente de sueño seguro?' es importante que los bebés duerman boca arriba, sin almohada y en un colchón firme. Todo ello favorecerá la prevención de la muerte súbita del lactante.

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